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Inversión value: esta vez no es diferente

Inversión value: esta vez no es diferente

30-08-2018 | Visión

La inversión value volverá a estar de moda, pese al prolongado auge de la inversión en crecimiento, en opinión de los especialistas en mercados Mike Mullaney y Dan Farren.

  • Daniel Farren
    Daniel
    Farren
    Senior Relationship Manager for Boston Partners

Lectura rápida

  • La inversión value ha quedado a la zaga del crecimiento desde la crisis financiera
  • Entender los detalles de los motores de las acciones de crecimiento es clave para el éxito con las acciones value
  • Puntos de inflexión identificados en energía, finanzas y factores macroeconómicos

El estilo de inversión value ha mantenido un mal comportamiento durante la última década, haciendo que muchos inversores se preguntasen si la naturaleza cíclica de la inversión lo traería de vuelta o si la era de internet significaría que «esta vez es diferente».

No obstante, es probable que, tarde o temprano, veamos un punto de inflexión, activado por una serie de sectores que no han estado de moda y algunos factores macroeconómicos que favorecen a las acciones value, según Farren, analista de carteras sénior en Boston Partners. Él afirma que esta vez no es diferente y que los principios de la inversión value de «ir en busca de gangas» siguen siendo válidos.

La inversión value es la práctica de buscar empresas cuyas participaciones tengan un precio que no refleje sus fundamentos o perspectivas de negocio subyacentes, por lo que tienen un potencial considerable de subida en el mercado. Boston Partners invierte en value desde los años 80, siguiendo el concepto de los «tres círculos». Consiste en buscar empresas que sean relativamente baratas, tengan unos fundamentos sólidos y se encuentren en un momento de impulso subyacente, con catalizadores de un cambio positivo que no estén reflejados en el precio de las acciones.

Mordidos por los FAANG

El principal problema de los inversores value es que las acciones de crecimiento ofrecen unos rendimientos que superan con creces a los de las acciones value desde 2007. Este proceso se ha exacerbado por el dominio creciente de las acciones FAANG – Facebook, Amazon, Apple, Netflix y Google – que suman el 21 % del índice Russell 1000.

La era de internet ha visto el nacimiento de estas «nuevas» megaempresas, con un crecimiento inexorable que ha proporcionado unos beneficios nada desdeñables para sus accionistas, afirma Mullaney, director de análisis de mercados globales en Boston Partners. Los valores de mercado combinados de las FAANG ascienden ahora a 3,4 billones de USD, cifra que supera el PIB de la mayoría de los países. Solo en lo que llevamos de 2018, Netflix ha duplicado su valor, mientras que Apple se ha convertido en la primera empresa del mundo en superar el billón de dólares.

Por eso, tratar de batir índices que están repletos de acciones de crecimiento resulta problemático, especialmente desde la corrección de los mercados de principios de 2018, que causó una estampida a «acciones defensivas costosas». Estas acciones también plantean problemas para los inversores value, ya que operan con múltiplos elevados de ganancias por acción, pero con muy poco potencial para las acciones. Por lo tanto, no cumplen los criterios de los tres círculos y no se pueden comprar, lo que significa que un fondo probablemente quedará atrás en un índice en el que estas acciones ocupen un lugar destacado.

El value sigue teniendo sentido

Como siempre, es importante invertir a largo plazo, con la vista puesta en el premio gordo. «La estrategia value superó a la de crecimiento de manera significativa desde 1979, pero desde 2007 el crecimiento ha superado al value en el periodo más prolongado que ha habido», afirma Farren. «Por eso, la gente se pregunta si la inversión value es un concepto acabado. ¿Es diferente esta vez, y ya no se aplica la gravedad? Nosotros no creemos que sea así».

«La idea de comprar activos que están infravalorados cuando existe un catalizador razonable para el cambio siempre tendrá sentido. Si se maneja un horizonte temporal suficientemente largo, siempre ha ganado más dinero el inversor que mantenía la calma mientras los demás se dejaban llevar por el pánico, y nosotros creemos que esto sigue siendo absolutamente pertinente».

«El value es atemporal. Desde 1920 hasta 2006, comprar acciones value producía una prima anual del 5 %, pero esto se ha invertido desde 2007, pasando a un rendimiento negativo del -1 %, es decir, una caída del 6 %. La mentalidad cambia, pero el carácter cíclico se mantiene: de 1969 a 1977, las acciones value se superaron en un 145 % y de 1999 a 2005, el rendimiento superior fue del 90 %. Por eso, hay un gran potencial para el value, cuando el mercado por fin cambie».

Una prolongada caída para las acciones value: 126 meses. Fuente: Bloomberg

Se acercan vientos de cola

Farren afirma que los inversores value pueden contar con varios vientos de cola que se acercan, uno de ellos es el futuro rendimiento previsto de sectores que no han contado últimamente con el favor de los inversores, como los de energía y finanzas, que recientemente se han beneficiado de las subidas de los precios del petróleo y los tipos de interés, respectivamente.

«Incluso aunque sigan gustando las acciones de crecimiento, cabe prever una reversión en algún momento... ¿y qué podría activarla?». Farren afirma: «Actualmente, el sector de energía no supone más que el 0,7 % del índice Russell 1000 Growth Index y el 11,4 % del Value Index, pero como consecuencia de la subida de los precios del petróleo, el sector es el que ha obtenido mayores ganancias en el segundo trimestre».

«Si el sector de finanzas también mejora, podríamos estar en el punto de inflexión que esperábamos, ya que todos los factores que benefician al sector de finanzas, como la subida de los tipos de interés, están presentes ahora. Si el sector tecnológico llega a tener unos resultados ligeramente inferiores en el mercado, veremos algún rendimiento significativamente superior en las acciones value».

Mientras tanto, los análisis muestran que los factores macroeconómicos para los inversores en value son positivos cuando las ganancias corporativas son altas, el PIB crece por encima del 2 % y los tipos de interés suben. Boston Partners aplica siempre una estrategia de selección de acciones ascendente, aunque a veces, entender el punto de vista descendente también puede ofrecer información interesante.

«De la experiencia pasada, sabemos que cuando están presentes estos tres factores, el value puede llegar a superar al crecimiento», afirma Farren. «Sufrimos la tormenta perfecta después de la crisis financiera, pero la situación va a cambiar. Estas cosas siempre son cíclicas, y esta vez no es diferente».

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