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Los países más sostenibles: Clasificación de Países según Sostenibilidad
Sustainability research

Los países más sostenibles: Clasificación de Países según Sostenibilidad

El Country Sustainability Ranking RobecoSAM es un marco integral para analizar el desempeño de los países según una amplia variedad de parámetros ASG.

Analizando factores ASG como el envejecimiento, la corrupción, las instituciones o los riesgos ambientales —que son a largo plazo por naturaleza— nuestra forma de evaluar a los países ofrece una panorámica integral de diversos puntos fuertes y débiles que a menudo escapan a las calificaciones tradicionales del riesgo soberano. Junto con los ratings al uso de la deuda soberana, el Country Sustainability Ranking RobecoSAM puede ser una herramienta muy útil para mejorar el análisis de riesgos de la deuda pública, permitiendo a los inversores tomar decisiones de inversión mejor fundamentadas.

En la Clasificación de Países según Sostenibilidad se analizan 150 naciones, que abarcan tanto economías emergentes como desarrolladas, y se actualiza semestralmente. Las lecturas de estos análisis y clasificaciones se incorporan a los procesos de inversión de las distintas estrategias de deuda pública de Robeco, y se emplean asimismo para determinar las ponderaciones asignadas a cada país en la familia de índices S&P ESG Sovereign Bond. Se ofrece información más detallada debajo de los resultados.

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Última actualización: Abril de 2020

Gobierno corporativo
Ambiental

Cómo calculamos la clasificación

La puntuación ASG de un país se basa en las lecturas de 40 indicadores subyacentes, a través de los cuales se miden factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo. Los datos de estos indicadores se cuantifican, ponderan y consolidan sistemáticamente en torno a 15 criterios más amplios, a partir de los cuales se generan las puntuaciones correspondientes a las dimensiones ambiental (A), social (S) y de gobierno corporativo (G). Las puntuaciones finales de cada país se calculan sumando las puntuaciones de estas tres dimensiones ASG, de acuerdo con las siguientes ponderaciones: 20% factores ambientales, 30% factores sociales y 50% gobierno corporativo. Las series de datos y análisis proceden de una amplia variedad de fuentes e instituciones muy reputadas. La puntuación de los países va de 1 a 10, y se interpreta como una valoración de resultados, siendo 10 la nota más alta y 1 la más baja.

El objetivo de estas puntuaciones es posibilitar la comparación entre países conforme a indicadores ASG que consideramos sustanciales y relevantes para los inversores.

A modo de ejemplo, seguidamente se describen algunos de los criterios ASG utilizados para determinar la calificación de los países, y así entender su importancia a la hora de valorar la evolución económica de un país y, a su vez, fundamentar las decisiones de inversión.

Riesgo ambiental

Todos los países se encuentran expuestos al cambio climático, a pérdidas derivadas de fenómenos atmosféricos y a desastres naturales (por ejemplo, huracanes, ciclones, terremotos, inundaciones, incendios forestales u olas de calor), y se ven afectados por ellos en distinta medida. Los criterios de medición del riesgo ambiental ofrecen una evaluación del impacto de este tipo de acontecimientos en términos de pérdidas económicas y de vidas humanas. Los fenómenos ambientales pueden causar graves disrupciones en la disponibilidad y producción de bienes y servicios dentro de un país, con potenciales efectos macroeconómicos adversos tales como inflación, deceleración del crecimiento, disminución de las exportaciones y/o problemas de servicio de la deuda.

Situación ambiental

Un entorno natural diverso y de buena calidad mejora el bienestar y la salud de las personas. Los recursos naturales abundantes pueden explotarse para promover el desarrollo económico, generar ingresos para las arcas públicas y aumentar las exportaciones; todo lo cual favorece el crecimiento económico. Por otra parte, la sobreexplotación puede provocar daños ambientales, mermar la biodiversidad y deteriorar los hábitats naturales. Todo ello supone una amenaza para los ecosistemas ambientales, reduce los recursos naturales e impide que el desarrollo económico sea sostenible a largo plazo.

Envejecimiento

Una población que envejece rápidamente plantea importantes retos para una economía. Además de la escasez de mano de obra, la disminución de la población activa puede conducir a una reducción de las inversiones de capital y limitar el potencial de crecimiento económico de un país. Por otra parte, es probable que dé lugar a una disminución de los ingresos por impuestos sobre la renta, a un mayor gasto público en atención sanitaria y pensiones, a un aumento de los niveles de deuda nacional y a una acentuación de las cargas fiscales.

Malestar social

Las investigaciones muestran que el riesgo de que tengan lugar protestas violentas, disturbios y revueltas sociales es mayor en los países en que el desarrollo económico es menos avanzado. El subdesarrollo tiene más probabilidades de generar malestar social, un fenómeno que por otra parte tiende a disminuir con un crecimiento económico continuado y con la mejora de los niveles de prosperidad y bienestar. Los conflictos sociales, a su vez, pueden revestir costes económicos y sociales considerables, debilitar las instituciones públicas, producir mayor incertidumbre, causar inestabilidad política y socavar el crecimiento económico.

Corrupción

La corrupción puede adoptar formas muy diversas pero, independientemente de cuál sea, la corrupción merma la confianza en los gobiernos, sus instituciones y el estado de derecho, con efectos desastrosos. Socavar el marco institucional de un país puede malograr su entorno político, obstaculizar los procesos legislativos, agravar las divisiones e impedir la unidad social. Además, la corrupción puede afectar negativamente al entorno empresarial, lo que genera mayores gastos e ineficiencias, ya que el gasto público se dirige hacia proyectos que han sido escogidos como resultado de eventuales sobornos o prácticas de contratación desleales. El aumento de costes y la disminución de la eficiencia se traducen tanto en un deterioro de la calidad de los bienes y servicios públicos como en una reducción de la inversión y los ingresos fiscales.

Instituciones

Las investigaciones demuestran que las instituciones son de gran importancia a la hora de conducir el desarrollo económico y el crecimiento de un país. La protección del derecho a la propiedad, la aplicación efectiva de la ley, la eficiencia de las administraciones públicas, la defensa de las libertades civiles y muchas otras normativas similares se encuentran estrechamente ligadas a la mejora de la evolución económica. Las eficacia y solidez de las instituciones reducen el riesgo y la incertidumbre (al minimizar las asimetrías de información y dotar de validez práctica a los contratos), así como los costes transaccionales en una economía. Esto, a su vez, potencia la inversión, la rentabilidad de las inversiones y las fuentes de ingresos para las arcas públicas.

Riesgo político

El riesgo político es amplio y polifacético, y abarca cuestiones que van desde la política gubernamental o el sistema político y electoral, hasta la existencia de medidas de control y equilibrio entre las unidades políticas. Existe una marcada correspondencia entre la situación política de un país y su desarrollo económico, ya que las empresas, los mercados financieros y la economía en su conjunto se ven afectados por infinidad de decisiones políticas, como las que se refieren a impuestos, gasto público, regulaciones, política presupuestaria y monetaria, medidas de control sobre los tipos de cambio y la inversión, legislación laboral, políticas comerciales y aranceles, o leyes ambientales.