latames
¿Cómo van a gestionar los fabricantes de automóviles la extinción del diésel?

¿Cómo van a gestionar los fabricantes de automóviles la extinción del diésel?

16-11-2017 | Visión

Las elevadas emisiones de NOx y los escándalos sobre los tests están precipitando el final de la era del diésel. Para cumplir con las nuevas normativas, los fabricantes de vehículos tendrán que invertir en motores de bajas emisiones, así como en coches eléctricos. Dado que el vehículo eléctrico tardará tiempo todavía en ser mayoritario en el mercado, los fabricantes deben invertir también en tecnologías de reducción de emisiones para vehículos con combustibles fósiles. Para eso, deben contar con una escalabildad importante.

  • Cristina Cedillo Torres
    Cristina
    Cedillo Torres
    Engagement Specialist
  • Evert Giesen
    Evert
    Giesen
    Credit analyst

Lectura rápida

  • Los motores diésel están abocados a la obsolescencia
  • Los fabricantes y proveedores de automoción deberán invertir en nuevas tecnologías con bajas emisiones
  • Por nuestra parte, apostamos por empresas que disponen de envergadura suficiente para llevar a cabo tales inversiones

Las acusaciones sobre un posible acuerdo de cártel entre los fabricantes de vehículos alemanes para fijar el precio y el ritmo de la innovación —entre otras cosas— de las tecnologías diésel ecológicas han desencadenado la última crisis del sector automovilístico. Es la continuación del escándalo llamado "diesel gate", sucedido en 2015, y de los resultados de las subsiguientes investigaciones gubernamentales, según los cuales el 97% de los coches diésel modernos superan los límites legales de emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) en condiciones de conducción real.

Recientemente, se han anunciado posibles prohibiciones del uso de vehículos diésel en distintas ciudades europeas, lo que bien podría marcar el inicio del declive de esta tecnología. Puesto que fuera de Europa el uso de vehículos diésel presenta escasa incidencia, el destino de esta tecnología depende en gran medida de los organismos reguladores europeos.

Conozca las perspectivas más recientes sobre créditos
Conozca las perspectivas más recientes sobre créditos
Suscríbase

El fin del romance entre el diésel y los reguladores de la UE

Con el objetivo de reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en los años noventa, Europa abanderó el cambio de los vehículos de gasolina por los diésel, convencida de que esta tecnología era menos nociva para el medio ambiente. Veinte años después, esta decisión se ha vuelto en su contra, debido al aumento de la contaminación atmosférica. El diésel emite menos CO2 y contiene más energía que la gasolina, pero genera cuatro veces más NOx. Las emisiones de NOx plantean un grave riesgo para la salud del ser humano. Se estima que un alarmante número de muertes prematuras, que podrían rondar las 38.000 en todo el mundo en 2015, son atribuibles a la contaminación atmosférica, sobre todo en Europa, India y China.

Hoy en día, los automóviles diésel representan aproximadamente la mitad de las ventas de vehículos en la UE. Con el objetivo de combatir la contaminación atmosférica y el cambio climático, los gobiernos están fomentando cada vez más el uso de vehículos híbridos y eléctricos. Reino Unido, Francia y Noruega han anunciado ya que, a partir de 2040, únicamente permitirán en sus países la venta de vehículos eléctricos o híbridos.

Disminuye la confianza de los consumidores

Tras el descubrimiento de la utilización de dispositivos de manipulación por parte de Volkswagen, las investigaciones de los organismos reguladores de la UE y EE.UU. han revelado que existe una notable diferencia entre los resultados de los tests oficiales de laboratorio y los de las pruebas realizadas en carretera. Estos hallazgos han socavado la reputación de los automóviles diésel.

Las ventas de vehículos diésel nuevos en los cuatro principales mercados europeos —Alemania, Italia, España y Reino Unido— han comenzado a descender. En el caso del Reino Unido, las ventas de este tipo de vehículos se han reducido una quinta parte desde 2016, mientras que las ventas de híbridos y vehículos eléctricos (VE) registraron nuevos máximos el pasado mes de julio.

Incremento de costes por la adaptación a las nuevas normativas sobre emisiones

El reforzamiento de las normas sobre emisiones y sus correspondientes pruebas están suponiendo un incremento de los costes para los fabricantes de automóviles. Los objetivos previstos para 2021, 2025 y 2030 impondrán cambios más drásticos para las estrategias de los fabricantes, que deberán centrarse cada vez más en los vehículos híbridos y 100% eléctricos. Se prevé que los avances en las tecnologías de control de emisiones sean cada vez más costosos y difíciles de amortizar, pues corren el riesgo de convertirse en inversionesa bloqueadas si se intensifica la transición hacia el vehículo eléctrico.

¿Nos dirigimos a un futuro eléctrico?

Los vehículos eléctricos representan todavía una porción muy pequeña del mercado automovilístico global. El coste de las baterías tiene todavía que bajar mucho para que los automóviles eléctricos sean competitivos en cuanto a precio. Por otra parte, la capacidad de fabricación de baterías es aún reducida. Se precisa de una gran inversión en instalaciones de producción de baterías, pero en este sentido no se han anunciado grandes planes. Además, está la cuestión de la posible escasez de materias primas como cobalto, litio y níquel. El arranque de nuevas operaciones de minería para estas materias podría llevar años.

Aunque nuestra previsión es que los vehículos eléctricos continuarán incrementando su cuota de mercado, en 2025 probablemente sigan representando una parte pequeña de las ventas del sector.

Esta proliferación de las ventas de coches eléctricos no será suficiente para dar cumplimiento a las normativas sobre emisiones. Las emisiones de los vehículos no eléctricos también deben mejorar en los próximos años. Es necesaria una mayor inversión en tecnología híbrida y de combustión para lograr una mejora en la eficiencia de los automóviles no eléctricos.

El punto de vista del inversor: Escalabilidad

Auguramos tiempos complicados para los fabricantes de automoción de cara a los próximos años. Van a tener que invertir mucho en diversas tecnologías, para poder cumplir con las normativas sobre emisiones. Únicamente las grandes empresas automovilísticas cuentan con la escalabilidad necesaria para llevar a cabo estas inversiones. Y sus beneficios probablemente se verán erosionados a corto y medio plazo a causa de dichas inversiones. El grado en que las empresas automovilísticas cumplen este requisito de la escalabilidad es uno de los factores que tenemos en cuenta en nuestras decisiones de inversión.

Dentro del segmento de suministros de automoción, hace mucho que apostamos por las empresas que trabajan en tecnologías de transmisión y motores, ya que son las más beneficiadas por la tendencia de reducción de emisiones que hemos descrito. Consideramos que estas empresas van a continuar beneficiándose de ello en los próximos años, aunque perderán cuota de mercado a medida que los vehículos eléctricos vayan haciéndose con un espacio mayor. Adoptamos una clara preferencia por los suministradores de gran tamaño, que poseen las capacidades y los recursos necesarios para desarrollar asimismo productos para vehículos eléctricos.

Los temas relacionados con este artículo son: