Para responder a esta pregunta, primero tenemos que ver cómo se ha comportado el crédito IG en comparación con otras clases de activos en los últimos 25 años, especialmente en los años en que la renta variable obtuvo un rendimiento negativo.
Los mercados de renta variable (índice MSCI World) registraron rentabilidades negativas en los años 2000-2002, 2008 y 2022. Las caídas masivas de los mercados de renta variable en 2001-2002 y 2008 coincidieron con una recesión en EE.UU. y, en el 2000, los mercados de renta variable se desplomaron debido a problemas en los sectores de la tecnología, los medios de comunicación y las telecomunicaciones. La liquidación de los mercados de renta variable de 2022 fue el resultado de un feroz ciclo de subidas de tipos impuestas por los bancos centrales para frenar el repunte de la inflación.
Durante la caída de la renta variable en los años 2000-2002, el crédito IG global ofreció rentabilidades positivas. Por ejemplo, en 2002 los mercados mundiales de renta variable cayeron casi un 20%, mientras que el crédito IG global (Bloomberg Corporate Index con cobertura en USD) generó una rentabilidad positiva del 14,8% y proporcionó ventajas de diversificación a los inversores de crédito IG global.El mercado en 2008 fue testigo de importantes caídas en la mayoría de las clases de activos. Los mercados de renta variable global cayeron un 40,7%, y los de materias primas y high yield, un -46% y un -27%, respectivamente. El crédito IG global generó una rentabilidad negativa del -8,6%. Sin embargo, se trató de una caída más leve en comparación con la de otras clases de activos.
El único mercado bajista de este periodo en el que el crédito IG global no aportó ventajas de diversificación fue el de 2022, ya que las caídas fueron del -16,7%, casi tan grandes como las de los mercados globales de renta variable. El desplome del crédito IG global puede atribuirse a una mayor sensibilidad a la duración, que lo hizo más vulnerable a la pronunciada subida de las TIRes de los bonos de ese año.
Remontándonos a los periodos risk-off más señalados de los últimos 25 años, observamos que en la mayoría de ellos el crédito IG obtuvo rentabilidades totales positivas o, en un solo caso (2008), una caída más leve en comparación con los mercados de renta variable y de materias primas, proporcionando valiosas ventajas de diversificación a los inversores. A principios de agosto, cuando la volatilidad de los mercados reapareció como respuesta a la debilidad de los datos macroeconómicos estadounidenses y a los riesgos geopolíticos en Oriente Medio, el crédito IG ofreció diversificación y generó rentabilidades positivas mientras los mercados de renta variable caían.