Crecimiento inteligente y selectivo a partir de temáticas globales
La renta variable temática se suele relacionar con un sesgo de crecimiento y con una fuerte presencia estadounidense. Sin embargo, las estrategias temáticas de Robeco siempre han tenido un universo amplio. Tratan de captar las mejores oportunidades de las tendencias a largo plazo que evolucionan a escala global, tanto en los mercados desarrollados como en los emergentes. Las estrategias «Smart» de Robeco —que incluyen Smart Materials, Smart Energy y Smart Mobility— ilustran a la perfección nuestro enfoque. Proporcionan exposición a un sólido crecimiento fuera de EE.UU., ya que los gobiernos y la compañía privada de regiones de todo el mundo tratan de aprovechar la transición energética, la electrificación del transporte y otros sectores, así como las tendencias de la IA y la expansión digital.
Smart Materials: los pilares de una nueva economía
La estrategia Smart Materials invierte en materiales avanzados y en las cadenas de valor de la fabricación industrial en todo el mundo, sectores que están siendo transformados por la IA, la digitalización y las tecnologías de última generación. Capta la creciente demanda de metales de transición y minerales estratégicos, insumos esenciales para semiconductores, sensores infrarrojos, redes de fibra óptica, redes eléctricas e imanes de alto rendimiento utilizados en motores eléctricos y turbinas. Más abajo, la estrategia capta el crecimiento a través de los fabricantes industriales que suministran componentes para la electrónica avanzada, la automatización y la robótica. En conjunto, su exposición abarca la minería y el refinado en América, el procesamiento de especialidades y las tecnologías de automatización en Europa, y la fabricación de componentes y la infraestructura electrónica en Asia (véase la Figura 4 para las asignaciones regionales).
Figura 4 – La combinación regional de las tres estrategias «Smart»
Fuente: Robeco. Abril de 2026. A efectos meramente ilustrativos. Se trata de la asignación regional actual para cada estrategia a 31 de marzo de 2026 y no de una garantía de evolución futura. No debe suponerse que las inversiones en las regiones identificadas vayan a ser rentables.
Smart Energy: avanzar en la electrificación de la economía
La estrategia de Smart Energy aprovecha las oportunidades que surgen en torno a la electrificación y a la transición energética en general que se está produciendo a escala mundial. Esto significa invertir en toda la cadena de valor de la «transición», desde la generación de energía y la infraestructura de la red eléctrica hasta la electrificación y las soluciones de eficiencia energética en las fases posteriores. La volatilidad de los precios de la energía y el afán por la seguridad energética están acelerando la inversión en energías renovables, mientras que la creciente demanda de electricidad derivada de la IA y la construcción de centros de datos está impulsando la expansión de la red. En conjunto, estas fuerzas están generando un amplio ciclo de inversión en los principales sectores de la estrategia, entre los que se incluyen la energía solar, la energía eólica, los productores de energía renovable, el almacenamiento en baterías, las infraestructuras de transporte, las redes eléctricas, así como los semiconductores de bajo consumo y los componentes electrónicos de potencia.
Smart Mobility: La IA impulsa el futuro de la movilidad
La estrategia Smart Mobility invierte en toda la gama de tecnologías que sustentan los vehículos eléctricos y la movilidad moderna, incluyendo chips, software, sensores, componentes de baterías y estaciones de recarga. Esos segmentos son cada vez más sofisticados y están cada vez más impulsados por la IA, lo que favorece el crecimiento de la conducción autónoma, la robótica y las tecnologías facilitadoras relacionadas. El aumento del coste del combustible, las restricciones a las emisiones y el menor coste de propiedad están acelerando su adopción global. Las cadenas de valor subyacentes son globales: las empresas europeas aportan la ingeniería de vehículos y los sistemas de seguridad e inteligencia; América Latina y Asia aportan el litio, las celdas de batería, los semiconductores, los sensores y la fabricación a gran escala; y las compañías norteamericanas aportan el diseño de chips, el software, los robotaxis y los servicios de transporte compartido.
Además de una exposición regional diversificada, las estrategias «Smart» de Robeco también presentan una marcada inclinación hacia las empresas de mediana capitalización, lo que se traduce en un active share elevado (normalmente entre el 96% y el 98%) con respecto al índice MSCI World. Ya sea a partir de la selección de tendencias o de valores, pueden ofrecer una alternativa diferenciada a la renta variable estadounidense al acceder a cadenas de valor dispersas por todo el mundo y fuertemente vinculadas al crecimiento estructural.