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Amplia colaboración con Royal Dutch Shell

Amplia colaboración con Royal Dutch Shell

29-03-2016 | Visión

Al igual que muchas empresas del sector petróleo y gas, Shell tiene que lidiar con un flujo constante de alegaciones relacionadas con cuestiones de índole medioambiental. Desde el inicio de los programas de implicación de Robeco en 2005, mantenemos un diálogo continuo con esta empresa energética mundial en relación con distintos temas.

  • Sylvia van Waveren
    Sylvia
    van Waveren
    Engagement Specialist

Lectura rápida:

  • Colaboración en varios ámbitos durante muchos años
  • Resultados muy positivos en los ámbitos de retribuciones y medio ambiente
  • Continúa nuestra colaboración en los retos sobre emisiones de CO2 que afronta Shell

Entre las cuestiones concretas sobre las que dialogamos con Shell se encuentran las perforaciones en el Ártico, el gas de esquisto, la contaminación petrolífera en Nigeria, las remuneraciones del Consejo, la combustión de gases y, recientemente, los retos que debe afrontar la empresa en relación con las emisiones de CO2.

A lo largo de los años, la empresa ha ido mejorando notablemente su capacidad de respuesta, ha adoptado medidas decisivas y está evolucionando satisfactoriamente en relación con nuestros objetivos de implicación. Seguimos desarrollando estas actividades de interlocución con la empresa.

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Incumplimiento del Pacto Mundial de las Naciones Unidas

Una de las críticas que más difusión tiene en contra de las operaciones de exploración de Shell es relativa a las devastadoras combustiones de gas y la contaminación petrolífera en el Delta del Níger, en Ogonilandia (Nigeria). Varias ONG, como Amigos de la Tierra o Amnistía Internacional, han acusado a la empresa de incumplir las normas internacionales sobre contaminación ambiental, culpándola de vulnerar el Principio de Conducta Medioambiental del Pacto Mundial de la ONU. En el Pacto Mundial de la ONU se establece que las empresas deben fomentar, apoyar y adoptar una serie de valores fundamentales en su esfera de influencia, en los ámbitos de derechos humanos, normas laborales, medio ambiente y medidas anticorrupción.

El incumplimiento grave y sistemático del Pacto Mundial de la ONU conlleva riesgos financieros, operativos y reputacionales para las empresas y para todos los que interactúan con ellas (por ejemplo, sus accionistas). Por ello, las empresas deben evitar vulnerar estos principios. Si los incumplen, deben subsanar la situación de inmediato y evitar que vuelva a producirse.

Nosotros desarrollamos un programa de implicación mejorado en relación con el incumplimiento de los Principios del Pacto Mundial de la ONU. Se trata de un programa intensivo de tres años de duración, destinado a instar un cambio en la conducta de las empresas cuyos comportamientos sean muy controvertidos. En 2010 y 2011, comenzamos a colaborar con Shell en la mejora de dos situaciones contrarias al Pacto Mundial de la ONU: los vertidos de petróleo en el Delta del Níger y la quema de gases en Nigeria.

Vertidos de petróleo en el Delta del Níger

Los puntos principales de esta colaboración incluyen los siguientes aspectos:

  • Royal Dutch Shell ha sido blanco de críticas por sus frecuentes vertidos de petróleo en el Delta del Níger, que han causado un grave daño al medio ambiente, a la salud de las personas y a los medios de subsistencia de las poblaciones locales.
  • Las ONG aducen que la empresa no ha adoptado suficientes medidas de prevención ni ha llevado a cabo las acciones adecuadas, como las de limpieza rápida, subsanación y compensación.
  • Shell Petroleum Development Company (SPDC) posee una participación del 30% en las concesiones de explotación del Delta del Níger, mientras que el gobierno nigeriano es quien posee la mayoría del capital de la joint venture.

Quema de gases

Algunos puntos clave son:

  • Royal Dutch Shell ha sido muy criticada por las actividades de combustión de gases que se desarrollaban en el Delta del Níger, ya que aquellos asociados a la producción generan agentes contaminantes altamente tóxicos, como gases de efecto invernadero, materias particuladas, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre, etc.
  • Las emisiones derivadas de la combustión de gases han causado un grave daño al medio ambiente, a la salud de las personas y a los medios de subsistencia de las poblaciones locales.
  • Recientemente se ha retirado la sanción asociada a la combustión de gases. Las actividades de quema de gases de Shell se han reducido significativamente, gracias a la notable inversión que ha realizado la empresa en las infraestructuras necesarias para procesar el gas sin necesidad de quemarlo.

Resultados de nuestra colaboración: Shell está dispuesta a enmendarse

Tras estos tres años de colaboración, Shell ha asumido la responsabilidad de ponerse al día en la limpieza de la mayor parte de sus vertidos en los emplazamientos heredados del Delta. Estos esfuerzos, sin embargo, no son fácilmente reconocibles para la comunidad internacional debido al enorme incremento que han sufrido tanto el número como el volumen de los vertidos, a causa de los sabotajes. Aunque Shell trata de combatir los robos en sus oleoductos empleando técnicas innovadoras, como las basadas en fibra óptica, la empresa considera que la solución a este problema escapa, como mucho, a sus capacidades. Shell considera que el robo y el sabotaje han alcanzado dimensiones industriales en Nigeria, y siguen aumentando. Por ello, Shell ha comenzado a colaborar con los gobiernos de Nigeria, Reino Unido y Países Bajos para encontrar una solución que ponga fin al problema.

Un factor tremendamente complicado es la persistencia de la enorme contaminación de Ogonilandia, que forma parte del Delta del Níger, y aunque Shell está dispuesta a asumir su parte y está limpiando toda su servidumbre de paso (la zona de su oleoducto y las áreas circundantes), la responsabilidad principal de limpiar toda la zona corresponde al gobierno nigeriano. Shell está manteniendo conversaciones con las autoridades de Nigeria y con otros grupos con el fin de crear un fondo dotado con 1.000 millones de USD para limpiar el terreno, pero la capacidad de la empresa en este complejo asunto es limitada. Puesto que en la región el robo profesionalizado va en aumento, actualmente resulta imposible para la empresa y demás partes afectadas limpiar el desastre del Delta del Níger. Por ello, consideramos que ya no depende de la empresa el cumplimiento de nuestro objetivo de implicación. La cuestión se encuentra ahora en manos del gobierno. Consiguientemente, damos por cerrado con éxito nuestro diálogo con la empresa en relación con esta cuestión.

Además de los dos ámbitos de nuestra colaboración con Shell que ya hemos descrito, seguimos dialogando con la empresa sobre otros temas, como las perforaciones en el Ártico, las remuneraciones de sus directivos y las emisiones de CO2.

Perforaciones en el Ártico: Preparados para incidencias medioambientales

En 2015, Shell anunció la reanudación de sus actividades de perforación en el Mar de Chuckchi, en la zona del Ártico. Los riesgos medioambientales constituyen la cuestión más complicada. El principal punto de contención es la respuesta ante los vertidos de crudo. Puesto que la normativa estadounidense establece que el tiempo de respuesta ante un vertido debe ser de solamente 60 minutos, Shell necesita llevar consigo toda la ayuda potencialmente necesaria, entre ellas, 28 barcos de apoyo, dos helicópteros y equipamiento de todo tipo, ya que las infraestructuras continentales sencillamente no están ahí. No se preveía que el emplazamiento de exploración pudiera entrar en producción hasta, al menos, el año 2030, en caso de que se solventaran todos los escollos existentes. Posteriormente, también en 2015, Shell decidió cancelar sus actividades de perforación en el Ártico. Por ello, hemos dado por concluido satisfactoriamente nuestro diálogo con la empresa en relación con este tema.

Inversor principal en las JGA de Shell: remuneración sostenible y cuestiones de índole medioambiental

En el seno de Eumedion, el foro de buen gobierno empresarial y sostenibilidad, nosotros somos el inversor principal designado para actuar en las Juntas Generales de Accionistas (JGA) de Shell. En la práctica, esto supone que intervenimos y/o formulamos declaraciones sobre intención de voto en las JGA de Shell, no solamente en nombre de Robeco, sino también de otros inversores institucionales. Utilizamos nuestra representación en la JGA como instrumento de interlocución, al disponer de acceso directo a todo el Consejo de Administración de la entidad.

A lo largo de estos años, los temas tratados con ellos se han centrado en el establecimiento de una política de remuneraciones más sostenible y en distintas cuestiones de índole medioambiental. En 2016, en la Junta General Extraordinaria de Shell, manifestamos nuestra satisfacción con las ventajas estratégicas de la adquisición de BG Group y con la mejora del potencial de generación de financieros que ambas entidades podrían probablemente obtener de ello a largo plazo, sobre todo teniendo en cuenta la naturaleza cambiante y compleja del sector de la energía. Continuamos ejerciendo esta representación en las JGA de la empresa.

Diálogo continuado sobre el problema de las emisiones de CO2

Seguimos colaborando con Shell en el tratamiento de los riesgos a los que se enfrenta la empresa en relación con la gestión del cambio climático y los activos bloqueados. Si efectivamente se suscriben los tratados sobre el calentamiento global en la CdP21, los activos bloqueados pasarán a ser un problema sin precedentes. Un estudio publicado por la revista Nature en enero de 2015 sugiere que un tercio de las reservas de petróleo, la mitad de las de gas y el 80% de las de carbón podrían tener que dejar de explotarse hasta 2050. Pero la desinversión no es la respuesta. En el caso de las reservas pertenecientes a empresas, la desinversión supondría sencillamente que una entidad pasaría a comprar lo que vendiera otra.

Sería mejor solución incentivar a las empresas de hidrocarburos para que transformen sus modelos de negocio. De esta filosofía se han hecho eco distintos acuerdos adoptados en junta de accionistas por varias empresas, como es el caso de la campaña "Aiming for A", en el Reino Unido, que ha servido para convencer a Royal Dutch Shell y BP para que hagan públicas sus estrategias climáticas y el grado de flexibilidad de sus carteras de explotación ante los límites a las emisiones de carbono. Robeco también votó a favor de los acuerdos de las juntas por los que se aprobaron las iniciativas de "Aiming for A". Seguiremos manteniendo un diálogo constructivo con Shell en relación con las soluciones estructurales a los retos que debe afrontar la empresa para ajustar sus emisiones de carbono.

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