Los consumidores tienen más modelos de gafas inteligentes entre los que elegir, y eso es bueno para la adopción futura. Ray-Ban Meta lanzó cuatro nuevos modelos justo antes de la temporada navideña de 2025, como Ray-Ban Meta Display, que incluye una pequeña pantalla proyectada que admite más acciones, como hacer videollamadas. Lo bien que funcionen la aplicación y la IA en el día a día de las Meta Ray-Ban Display será probablemente un factor determinante para el uso y las ventas. Por ejemplo, las demostraciones en directo del CEO de Meta, Mark Zuckerberg, fueron desastrosas. Aun así, es probable que haya un grupo considerable de usuarios pioneros que compren las Meta Ray-Ban Display, ya que toleran los productos imperfectos a cambio de hacerse con el último grito en tecnología.
No obstante, aún está por ver cuál es el veredicto de los consumidores sobre el producto. Los primeros indicios son halagüeños, ya que Meta ha retrasado el lanzamiento internacional de Ray-Ban Meta Display debido a la gran demanda de este producto en EE.UU. Google y Samsung se suben al carro de las gafas inteligentes y empezarán a vender un producto conjunto en 2026. Además, varias compañías chinas ofrecen gafas inteligentes, entre ellas, el gigante tecnológico Alibaba. En algún momento, Apple podría entrar también en este mercado, lo que supondría otra ampliación de su vasto ecosistema.
En un trayecto cotidiano en metro, la mayoría de los pasajeros mira fijamente el teléfono, aunque eso podría cambiar y hacerse realidad el sueño de algunos fabricantes de gafas inteligentes de sustituir por completo a los smartphones. De momento, queda mucho camino por delante, ya que las ventas anuales de smartphones rondan los 1.300 millones de unidades. Aun así, es poco probable que ese sueño se cumpla en los próximos años, pues la mayoría de las gafas inteligentes todavía dependen de una conexión con un smartphone para que su procesador se encargue de la mayoría del trabajo, ya que delegan en ellos el procesamiento de datos y las tareas que consumen mucha batería (como la conexión móvil 5G). Tienen que producirse mejoras tecnológicas significativas en la duración de la batería, la disipación del calor y la miniaturización (reducción del tamaño de los componentes) antes de que los smartphones dejen de ser nuestros fieles compañeros inanimados. En la práctica, la adopción pionera de las gafas inteligentes, más que asociarse a un uso constante, se ciñe a casos de uso muy específicos, como seguir indicaciones para llegar a un destino a pie, traducir información en tiempo real, hacer consultas visuales rápidas y grabar vídeo con manos libres. Estos momentos favorecen a las gafas frente a los smartphones.
El aumento de las ventas de gafas inteligentes encaja perfectamente en el auge general del mercado de los wearables. Dicho mercado crece a un ritmo constante, y se prevé que las unidades vendidas pasen de unos 150 millones en 2019 a 280 millones en 2028. Aunque las ventas de wearables básicos para uso deportivo están aumentando, las ventas de wearables inteligentes son las que están creciendo considerablemente. Este cambio refleja una tendencia más amplia, pues los consumidores no se conforman con contar pasos, sino que quieren conectividad, IA y comodidad. Las gafas inteligentes están redefiniendo el mercado de los wearables. Ray-Ban y Meta se sitúan a la vanguardia, pero otros fabricantes están entrando en escena, con lo que se amplían las opciones para los consumidores y se estimula la innovación. Por ello, se espera un aumento elevado y constante de las ventas de gafas inteligentes.