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Cuando menos es más: hacer que la producción industrial sea limpia, ecológica y ligera

Cuando menos es más: hacer que la producción industrial sea limpia, ecológica y ligera

04-08-2021 | Visión
“Las limitaciones siempre han actuado como catalizadores para catapultar la innovación”, afirma Pieter Busscher, gestor sénior de la estrategia RobecoSAM Smart Materials Equities. 1 Estableciendo un paralelismo con las innovaciones históricas que llevaron al descubrimiento del hierro, dando inicio así a la Edad del Hierro, y el motor a vapor que marcó el principio de la primera Revolución Industrial, Busscher explica que las limitaciones que afectan a los materiales y los procesos, unidas al ingenio humano, han contribuido a propiciar avances revolucionarios que han transformado civilizaciones y economías enteras. Este mismo espíritu de innovación lo encontramos en la estrategia Smart Materials Equities, y está ayudando a la Gran Industria a transformarse para adaptarse a la nueva norma del cero neto.
  • Pieter Busscher
    Pieter
    Busscher
    Senior Portfolio Manager, RobecoSAM Smart Materials Strategy

Lectura rápida

  • Los recursos limitados y las restricciones a las emisiones van a ejercer presión sobre los márgenes de producción
  • Las nuevas tecnologías están haciendo que las operaciones industriales sean más limpias, ágiles y ligeras
  • Las trayectorias de reducción para alcanzar el cero neto supondrán un impulso para los fabricantes inteligentes

Limitaciones en los materiales que han transformado civilizaciones

Las limitaciones siempre han actuado como catalizadores para catapultar la innovación

Busscher alude a la sustitución del bronce por el hierro como ejemplo clásico. Cuando comenzó a escasear el estaño con el que fabricar bronce, los metalúrgicos se vieron obligados a buscar alternativas, lo que impulsó los avances en la fundición para separar el hierro de sus minerales circundantes. El hierro, un metal superior, terminó por reemplazar al bronce a medida que sus costes de producción fueron disminuyendo y su disponibilidad fue aumentando.  En nuestros días, un ejemplo equivalente al descubrimiento del hierro sería el del grafeno, una lámina de átomos de carbono de un átomo de espesor. 

El grafeno es más fuerte y ligero que el acero. Además de su solidez, la capacidad del grafeno para conducir eficientemente la electricidad y el calor lo hace idóneo para una amplia variedad de aplicaciones comerciales, desde las baterías eléctricas que se utilizan para alimentar los automóviles, pasando por las bombas de calor y los generadores industriales, hasta la iluminación eficiente de hogares y edificios. Materias primas creadas en los laboratorios, como el grafeno, podrían reemplazar a diversos recursos naturales extraídos de la Tierra.

Innovaciones en las prácticas de procesamiento que han desencadenado auténticas revoluciones

Casi tres milenios después del descubrimiento del hierro, otro tipo de limitaciones dieron lugar a una de las innovaciones más importantes de la historia –el motor a vapor– que marcó el inicio de la primera Revolución Industrial. En el siglo XVIII, la potencia mecánica suponía para la producción industrial lo mismo que representa la potencia de computación en el siglo XXI. Con el auge del Big Data, la automatización y la robótica, la fabricación ha iniciado su cuarta Revolución Industrial, y su impacto será igualmente transformador en todos los sectores industriales.

La aplicación del Internet de las Cosas (IoT) en las fábricas está revolucionando las líneas de producción. Busscher afirma que el diseño asistido por ordenador, la automatización de las fábricas y la robótica están mejorando el diseño, la creación de prototipos y las fases de producción. Gracias a ello, se requieren menos materiales en las fases de preproducción, producción e incluso en posproducción.  

Las innovaciones de impacto son las tecnologías que reducen las repercusiones negativas de la industrialización

Limitaciones de impacto: la clave del siglo XXI

Tradicionalmente, las limitaciones se referían a la disponibilidad de recursos y a la productividad manufacturera. Pero actualmente están apareciendo otro tipo de limitaciones, peculiares del siglo XXI, que responden a siglos de excesos e ignorancia ambiental, que ahora están pasando factura. Además de la presión para aumentar la producción, los fabricantes se verán obligados a reducir sus emisiones, contaminación y exceso de residuos, esto es, los subproductos de sus procesos. Busscher emplea el término “innovaciones de impacto” para referirse a las tecnologías que reducen las repercusiones negativas de la industrialización. Afirma que las empresas de este espacio están ayudando a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, reciclar los residuos y utilizar biomasa para crear materiales y productos que no dañan el medio ambiente. 

Busscher subraya que, si bien llevamos décadas reciclando, ahora están apareciendo tecnologías de reciclaje más inteligentes y mejor adaptadas a la creciente complejidad y volumen de los flujos de residuos de nuestra sociedad. Explica asimismo que los residuos electrónicos (“e-waste”) son ya la categoría de residuos que más rápido aumenta, y que gran parte de ellos están repletos de metales básicos, preciosos y tierras raras que son necesarios para alimentar los dispositivos electrónicos de la economía digital, y que están presentes en los imanes y baterías requeridos para la electrificación y la generación de energías limpias. Asimismo, el volumen y la diversidad de los plásticos también han aumentado, al igual que los métodos de reciclaje empleados para recuperar los compuestos reutilizables. 

Por último, los avances en biomasa y biosustancias están ayudando a reducir la necesidad de emplear ingredientes basados en combustibles fósiles para fabricar muchos materiales de los que depende la sociedad. Busscher añade además que existen biomateriales, desde el bio-hormigón a gran escala o las maderas que presentan una solidez equiparable a la del acero hasta los bioplásticos y bioadhesivos, que ofrecen el mismo rendimiento funcional que sus homólogos basados en materiales fósiles, pero que requieren menos energía en su producción y son más respetuosos con el medio ambiente cuando se desechan.

Están surgiendo tecnologías de reciclaje más inteligentes y mejor adaptadas a la creciente complejidad y volumen de los flujos de residuos de nuestra sociedad.

Presiones por la descarbonización: se reducen los márgenes, se dispara la innovación

Hoy en día, resulta imposible hacer caso omiso a las advertencias climáticas de los científicos y conservacionistas, y las emisiones de carbono se han convertido en el enemigo público nº 1. La descarbonización es actualmente un objetivo prioritario para las economías nacionales, al igual que para las agendas geopolíticas. Al menos la mitad de los países del G20 se han comprometido a alcanzar un nivel de cero emisiones netas para 2050, y un pilar esencial de muchas estrategias climáticas nacionales consiste en poner precio al carbono mediante impuestos o mecanismos de comercio de emisiones de carbono (CTS).

Figura 1 | El aumento de los precios al carbono incrementará los costes de producción

Fuente: BloombergNEF, Bloomberg Green

En el gráfico se muestran los precios del carbono, tanto históricos (en negro) como previstos (en azul), del mercado de carbono de la UE (el más grande del mundo). El aumento de los precios al carbono se está convirtiendo en un factor decisivo para los costes de producción de las empresas, que debería inducirlas a apostar por tecnologías más limpias y que hagan un uso más eficiente de los recursos.

A medida que aumentan los precios al carbono, se intensifican los incentivos en cuanto a costes de producción para que la industria pesada reduzca sus volúmenes totales de emisiones. Con el fin de estimular la inversión en I+D y reducir el tiempo de llegada al mercado, los principales mercados del mundo (Estados Unidos, China y la UE) han anunciado medidas de apoyo financiero para las próximas décadas, destinadas a financiar inversiones nacionales en tecnologías e infraestructuras limpias. A medida que la producción se acelere y se vayan materializando las economías de escala, los costes de las tecnologías de bajas emisiones de carbono y libres de emisiones irán descendiendo. Según la ONU, para 2030, las tecnologías libres de emisiones de carbono podrían ser competitivas en una serie de sectores que representan más del 70% de las emisiones globales.

Busscher subraya que las empresas en las que invierte su fondo están creando soluciones que no solo consiguen que la fabricación sea más ágil y ligera, sino que permiten además a las industrias pasar a entornos operativos en los que los precios a la contaminación y las cero emisiones netas son la nueva norma.

Los clústeres de inversión de Smart Materials

La estrategia invierte en innovación, de forma diversificada a lo largo de toda la cadena de valor de la producción industrial. Dentro de la estrategia, la innovación se concentra en cuatro aspectos clave de inversión:
1Este artículo se basa en un informe ligeramente más amplio que lleva el mismo título.
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