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Se necesitan alianzas centradad en el clima entre inversores y consejos de administración

Se necesitan alianzas centradad en el clima entre inversores y consejos de administración

20-01-2020 | Visión
A partnership between companies and investors is essential if climate change targets are to be met. And investors must themselves band together through collaborative initiatives if real progress in decarbonizing the energy sector is to be made.
  • Sylvia van Waveren
    Sylvia
    van Waveren
    Engagement Specialist
  • Carola van Lamoen
    Carola
    van Lamoen
    Head SI Center of Expertise

Lectura rápida

  • Se precisa una mayor colaboración para cumplir los objetivos del Acuerdo de París
  • Los consejos de administración pueden aliarse con los inversores para reducir las emisiones de CO2
  • Iniciativas promovidas por inversores, como Climate Action 100+, han demostrado su efectividad

Éste es el mensaje de la especialista en interacción con empresas Sylvia van Waveren y la responsable de titularidad activa Carola van Lamoen de cara a la próxima cumbre anual del Foro Económico Mundial, en la que la reducción de las emisiones tendrá gran protagonismo. El tema principal que se debatirá en Davos el 21 de enero es “Cómo afrontar los urgentes retos climáticos y ambientales que están dañando nuestra ecología y nuestra economía.”

Conseguir que el mundo alcance niveles neutrales de carbono en 2050 se considera esencial para cumplir los objetivos del Acuerdo de París, que busca limitar el calentamiento global por debajo de 2 °C, por encima de los niveles preindustriales llegada la segunda mitad de este siglo. Gran parte de la atención se centra en reducir las emisiones de carbono de las empresas de petróleo y gas, reemplazando los combustibles fósiles por energías renovables con cero emisiones netas de carbono.

Robeco ha desarrollado durante tres años un programa de interacción con once empresas cotizadas de petróleo y gas que culminó en 2019. La interacción se llevó a cabo con seis empresas internacionales y cinco nacionales pertenecientes al sector del petróleo y el gas que, conjuntamente, representaban una cuarta parte del suministro mundial de crudo y un quinto del de gas.

“Analizando los tres años que ha durado esta interacción, podemos decir que nuestro trabajo con las empresas de petróleo y gas ha dado muy buenos resultados en general”, afirma Van Waveren que, dentro del equipo de titularidad activa de Robeco, se ocupa del sector energético global.

“De las 11 empresas del grupo de trabajo, hemos culminado con éxito nuestra interacción con siete, ya que han progresado correctamente en la consecución de los objetivos subyacentes que se establecieron al inicio. Es una tasa de éxito del 64%.”

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Éxito total con Shell

La interacción se desarrolló de forma colaborativa, en el marco de la iniciativa Climate Action 100+, que agrupa a más de 370 inversores con una cifra conjunta de activos bajo gestión superior a los 35 billones de USD. Se puso en marcha en diciembre de 2017, y en ella se identificaron las más de 100 empresas responsables de la mayor parte de las emisiones de carbono, entre ellas las más grandes del sector del petróleo y gas.

Esta iniciativa logró un gran éxito en diciembre de 2018 cuando Shell se comprometió a establecer objetivos a corto plazo para las emisiones de carbono, incluidas las de los productos usados, y manifestó por primera vez su intención de vincular la remuneración de sus directivos a la consecución de dichos objetivos. La interacción con Shell fue coordinada conjuntamente por Robeco y el Fondo de Pensiones de la Iglesia Anglicana.

“El ejemplo de Shell pone de manifiesto la importancia de formar alianzas, tanto con las empresas que necesitan reducir su huella de carbono como con otros inversores”, explica Carola van Lamoen, responsable del equipo de titularidad activa de Robeco.

“Iniciativas como Climate Action 100+ han sentado las bases para la formación de alianzas sin precedentes, que son necesarias para poder avanzar en los sectores con emisiones más elevadas, como la aviación, la automoción, el transporte marítimo, la energía y el acero.”

Alianzas público-privadas

La cumbre de Davos es en sí misma una alianza público-privada en la que las empresas más grandes del mundo se reúnen en este complejo de esquí de Suiza cada enero para debatir cuestiones de importancia global. Este año, los principales temas de debate entre los líderes corporativos serán la sostenibilidad, la “cuarta revolución industrial” y las tendencias demográficas y sociales que están reconfigurando la actividad empresarial.

Van Waveren afirma que los inversores pueden aprovechar los exitosos frutos de las colaboraciones realizadas en 2019, un año en que se han registrado tres grandes avances. “El primero y más importante, la firme consolidación del modelo de alianza “tipo paraguas” y de su capacidad para promover cambios ambiciosos, como queda patente en todo lo que ha logrado Climate Action 100+ trabajando como colectivo”, afirma.

“El segundo es el concepto de adaptar los modelos de negocio de las empresas al Acuerdo de París, con la ayuda de organizaciones como Transition Pathway Initiative, que se centra en las emisiones de carbono. En tercer lugar, la atención está pasando –con toda la razón– del suministro de energía a la demanda de energía, ya que muchas soluciones de descarbonización inciden sobre el uso de productos energéticos por parte de los consumidores. Buen ejemplo de ello son las industrias de altas emisiones, como el transporte.”

Se precisa más ambición

En 2020, los inversores y empresas pueden seguir construyendo sobre los cimientos de este éxito, según Van Waveren. “Aunque 2019 ha supuesto todo un hito en lo que respecta a nuevas prácticas y cambio de actitud y perspectiva por parte de los inversores, no tenemos todavía el nivel de ambición que se necesita para triunfar”, explica.

“Por eso, 2020 tiene que ser el año en que se forjen nuevas alianzas entre los consejos de administración de las empresas y los inversores institucionales. Estas alianzas deben basarse en cambios sistémicos y resultados prácticos que sirvan para toda la cadena de valor y para todas las categorías de activos, y que permitan desarrollar rutas de cero emisiones netas de carbono para la aviación, la automoción, el transporte marítimo, el acero o el cemento, por citar solo algunos ejemplos.”

Van Waveren considera que, en el ámbito gubernamental, las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional –las emisiones que los países se han comprometido a mitigar conforme al Acuerdo de París– van a imprimir un notable impulso. Muchos gobiernos, como el de los Países Bajos, donde se encuentra la central de Robeco, están marcando ya objetivos concretos. Algunas empresas están formulando también sus propias Contribuciones Determinadas para, de igual modo, tratar de llegar a “cero emisiones netas de carbono” –la nueva expresión de moda en el mundo de la inversión sostenible– para 2050.