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Interacción (engagement) con las utilities eléctricas sobre estrategias de cambio climático

Interacción (engagement) con las utilities eléctricas sobre estrategias de cambio climático

07-10-2019 | Visión
Sustituir a los combustibles fósiles con energías limpias constituye un elemento clave para limitar el cambio climático. La divulgación de información sobre la estrategia que las eléctricas tienen al respecto es especialmente importante, ya que están a la vanguardia de la transición energética.
  • Cristina Cedillo Torres
    Cristina
    Cedillo Torres
    Engagement Specialist
  • Carola van Lamoen
    Carola
    van Lamoen
    Head of Active Ownership

Lectura rápida

  • El informe expone los resultados de nuestra interacción con nueve compañías eléctricas
  • Las nueve compañías ponen el foco en la descarbonización a largo plazo
  • Poca claridad en cuanto al calendario de cierre de las centrales eléctricas de carbón

Para tratar de establecer las mejores prácticas y fomentar un mayor conocimiento de la cuestión, Robeco y Lyxor Asset Management han evaluado la información sobre el clima revelada por nueve compañías eléctricas europeas y estadounidenses que tienen las mayores huellas de carbono.

Sus conclusiones se publican ahora en un informe titulado ‘Are electric utilities’ governance and strategies fit for the energy transition?’ (¿Son la gobernanza y las estrategias de las compañías eléctricas adecuadas para la transición energética?) El análisis permitirá a los inversores identificar las mejores prácticas de divulgación de información sobre el clima del sector de suministros públicos, y seguir implicándose en el futuro.

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Riesgos de estabilidad graves

“El cambio climático plantea graves riesgos para la estabilidad de la economía mundial y afectará probablemente a muchos sectores económicos”, comenta Carola van Lamoen, Responsable de titularidad activa de Robeco. “Uno de los sectores con la exposición más elevada a los riesgos del cambio climático es el de suministros públicos, al ser básico para la transición energética”.

El trabajo consistió en determinar el grado en que las nueve eléctricas se adhieren a las recomendaciones del grupo de trabajo Task Force on Climate-related Financial Disclosures (TCFD), creado en junio de 2017 por el Consejo de Estabilidad Financiera. Estas recomendaciones tienen cuatro elementos clave: gobernanza, estrategia, gestión del riesgo y parámetros y objetivos.

Los aspectos más destacados del informe son los siguientes:

  • Las nueve empresas se centran en la descarbonización a largo plazo, fijándose objetivos para 2030 e incluso 2050. Tres de ellas han adquirido el ambicioso compromiso de ser neutrales en carbono en 2050.
  • Las nueve han incorporado también a sus estructuras de gobernanza actuales la gestión y supervisión de cuestiones relativas al clima. Ocho de ellas informan expresamente de que su consejo de administración tiene la obligación de supervisar estas cuestiones.
  • Tres empresas cuentan con un comité especializado en cuestiones de sostenibilidad, pero solo una tiene un comité de gestión del riesgo expresamente encargado de supervisar los controles internos relativos a la sostenibilidad.
  • Tres empresas vinculan la remuneración de su CEO a las estrategias sobre cambio climático, con el uso de parámetros para evaluar la remuneración ligada a resultados.
  • Todas ellas se han comprometido a no ampliar su capacidad de carbón, así como a reducir su actual exposición, pero la transparencia sigue siendo un problema.

Se está abordando la cuestión

“Es alentador ver que la alta dirección y los consejos de administración de las compañías están abordando el asunto”, señala Florent Deixonne, Director de Gobernanza e Inversión Responsable de Lyxor.

“No obstante, solo una minoría de empresas informan de sus ámbitos de actuación y de las tareas que su consejo o comités acometen, o explican el modo en que la dirección y el consejo interactúan. Esa información haría más fácil que los inversores evaluaran si las cuestiones relativas al clima reciben la adecuada atención por parte del consejo y la dirección”.

Vinculación de la paga con el cambio climático

En términos de incentivos financieros, solo tres de las empresas vinculan la remuneración del CEO a las estrategias climáticas. “La remuneración constituye un instrumento importante para alinear los intereses del personal y los directivos con parámetros y objetivos que fomenten la resiliencia empresarial, generando así valor a largo plazo”, en palabras de Déborah Slama Yomtob, Analista SRI a cargo de las actividades de voto e implicación de Lyxor.

“Como la transición energética supone un reto para el modelo de negocio de las empresas de suministro eléctrico, las políticas de remuneración son importantes para alinear las estrategias corporativas con una economía baja en carbono.”

No al carbón

Las nueve empresas se han comprometido a no ampliar su capacidad de generación con carbón, así como a reducir su actual exposición. Según Cristina Cedillo Torres, especialista en interacción de Robeco: “Hace falta más transparencia sobre el calendario de cierre de las centrales eléctricas de carbón”.

“El calendario es importante para conocer el impacto financiero futuro sobre las empresas, así como las inversiones que serán necesarias para desarrollar fuentes de generación alternativas. La neutralidad de carbono solo puede lograrse con el desarrollo de nuevas tecnologías y la infraestructura de apoyo. La capacidad de almacenamiento de las baterías, las redes eléctricas inteligentes y la captura y almacenamiento de cargo constituyen algunos ejemplos de ello”.

Una más amplia actuación sobre el clima

Como inversores sostenibles activos, la interacción de Robeco y Lyxor con las empresas eléctricas forma parte de la iniciativa Climate Action 100+, una coalición mundial de inversores con más de 360 propietarios de activos y gestoras de activos como signatarios, con 34 billones de USD de activos gestionados.

Esta iniciativa trata de conseguir el compromiso de consejos de administración y altos directivos para (entre otras cosas), poner en práctica un marco de gobernanza sólido que articule claramente la responsabilidad del consejo y supervise los riesgos y oportunidades del cambio climático, además de mejorar la divulgación de información en consonancia con las recomendaciones TCFD.