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Un enfoque inteligente que combina factores cuantitativos y sostenibilidad

Un enfoque inteligente que combina factores cuantitativos y sostenibilidad

12-06-2018 | Visión

Las estrategias de renta variable basadas en factores pueden ayudar a los inversores a alcanzar sus objetivos de sostenibilidad, y presentan además mejores características riesgo/rentabilidad. Pero lograr el equilibrio adecuado entre los factores cuantitativos y los aspectos relacionados con la sostenibilidad precisa de un enfoque inteligente.

  • Machiel Zwanenburg
    Machiel
    Zwanenburg
    Director, Portfolio Manager

Lectura rápida

  • Combinar sostenibilidad e inversión cuantitativa es ya algo esencial para los inversores
  • Existen muchas formas posibles de abordarlo
  • Aprovechar al máximo ambas vertientes requiere cierta sofisticación

La creciente demanda de soluciones de inversión sostenible plantea un reto para los gestores, que deben tener cada vez más en cuenta las cuestiones ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG), pero sin sacrificar rentabilidad. En este contexto, la capacidad para combinar los máximos niveles de sostenibilidad con un enfoque de inversión cuantitativo o basado en factores que sea eficiente se ha convertido en una de las principales formas en que un gestor puede diferenciarse de sus competidores.

De hecho, a lo largo de los últimos años, ha ido aumentando el número de informes de investigación que se detienen a analizar la interrelación entre la inversión sostenible y el Factor Investing. Tanto los académicos como los proveedores de productos se han sumergido en este campo de investigación, a medida que el mundo de la inversión ha ido tomando conciencia de las ventajas potenciales que ofrece la combinación de ambos enfoques.

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Distintos enfoques para la integración de la sostenibilidad

Existen diversas formas de integrar la sostenibilidad en una cartera cuantitativa, aunque pueden agruparse en tres grandes enfoques. El primero consiste en abordar por separado los objetivos financieros y los ASG. Esto supone dedicar una parte de la cartera a una estrategia basada en factores, con el fin de lograr los objetivos financieros marcados, y el resto a una estrategia orientada a aspectos ASG, para mejorar el perfil de sostenibilidad general de la cartera. Sin embargo, este tipo de enfoque puede no resultar óptimo, ya que la integración de la sostenibilidad a menudo implica reducir la exposición a ciertos factores, y viceversa.

Otra posibilidad es empezar por cribar el mercado conforme a una serie de criterios de sostenibilidad y aplicar al universo resultante una estrategia basada en factores. Este método puede ofrecer mejores resultados, pero dista mucho de ser lo ideal. Se basa en evitar invertir en empresas con baja puntuación según una serie de criterios de sostenibilidad, como la puntuación ASG o la huella de carbono. Pero no se centra en el resultado final: maximizar tanto la rentabilidad como el perfil de sostenibilidad de la cartera.

Una forma más inteligente de asegurarse de alcanzar los objetivos de rentabilidad y sostenibilidad consiste en maximizar simultáneamente las orientaciones hacia los factores y hacia los criterios de sostenibilidad. Para ello, se debe considerar la sostenibilidad como un tema de inversión propio a efectos del modelo de selección de valores, o como un criterio adicional dentro del proceso de construcción de la cartera. Los estudios que ha realizado internamente Robeco y sus muchos años de experiencia demuestran que es posible mantener las orientaciones a factores deseadas para alcanzar los objetivos financieros y a la vez tener en cuenta criterios ASG que nos permitan cumplir los niveles de sostenibilidad que buscamos.

Una forma más inteligente de alcanzar los objetivos de rentabilidad y sostenibilidad es maximizar simultáneamente las orientaciones a factores y a los criterios de sostenibilidad

Seguidamente, en la Figura 1, se representa gráficamente la relación con la que deben jugar los inversores que tratan de cumplir simultáneamente objetivos de rentabilidad y sostenibilidad. La línea gris representa las diversas opciones disponibles para los inversores que aplican el primer enfoque, abordar los objetivos financieros y ASG por separado. Por otra parte, la línea azul ilustra las posibilidades de quienes optan por maximizar a la vez las orientaciones a los factores y los criterios de sostenibilidad.

Figura 1: Representación gráfica de la relación entre orientación a factores y sostenibilidad

Fuente: Robeco

La relación entre las orientaciones a factores y sostenibilidad está representada por la curva azul, y se encuentra acreditada por las pruebas retrospectivas realizadas a partir de los datos de las estrategias que desarrolla Robeco. Así se ilustra en la Figura 2. Se muestra una serie de carteras, cada una con un perfil distinto de factores/ASG, basadas en la estrategia QI Global Developed Sustainable Enhanced Index de Robeco.

Figura 2: Frontera de eficiencia de las carteras con distintos perfiles de factores/sostenibilidad

Fuente: Robeco.
Ratio de información simulada, superpuesta a la puntuación de sostenibilidad ponderada de la cartera, para diversas combinaciones de los factores del modelo (ajustadas). Comparamos los modelos basados sobre todo en los factores value, calidad y momentum, con otros modelos basados fundamentalmente en puntuaciones de sostenibilidad.

La estrategia QI Global Developed Sustainable Enhanced Index de Robeco integra los criterios ASG orientándose a las empresas que presentan un perfil de sostenibilidad superior en comparación con el promedio extraído del índice de referencia. Así mismo, la huella de la cartera en cuanto a emisiones de gases de efecto invernadero, generación de residuos y consumo de agua y energía es al menos un 20% inferior. Y se aplica una amplia lista de exclusión basada en valores. Se ilustra así la manera de mejorar los perfiles de sostenibilidad y capturar a la vez la mayor parte del rendimiento derivado de la exposición a factores que marca nuestro modelo cuantitativo de selección de valores.

Aprovechamiento de los conocimientos metodológicos de RobecoSAM

Robeco aplica tres enfoques distintos para integrar la inversión sostenible en sus estrategias cuantitativas de renta variable. Nuestro enfoque básico consiste en asegurarnos de que el perfil ASG de la cartera se sitúa por encima del índice de referencia o benchmark correspondiente. Nuestro enfoque mejorado aplica tridimensionalmente la integración de la sostenibilidad en el proceso de construcción de la cartera: exclusiones, reducción de la huella ambiental y preferencia por empresas con un perfil de sostenibilidad superior. Por último, nuestro enfoque avanzado determina el atractivo de cada valor en función de su puntuación según criterios de sostenibilidad y de factores, manteniendo además los mencionados requisitos para la construcción de la cartera.

Para las puntuaciones de sostenibilidad, recurrimos a la Evaluación de la Sostenibilidad Corporativa (CSA) de RobecoSAM. La CSA es un análisis anual de la información sobre sostenibilidad con relevancia financiera relativa a unas 4.500 empresas cotizadas. A partir de la primera CSA realizada en 1999, RobecoSAM, entidad afiliada a Robeco, comenzó a reunir una de las bases de datos sobre sostenibilidad empresarial más completas del mundo.

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