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Inversión en altos dividendos: apostando por empresas estables y fuertes

Inversión en altos dividendos: apostando por empresas estables y fuertes

24-04-2018 | Visión

Las fluctuaciones de las cotizaciones tienden a acaparar la atención de los inversores que se fijan en el corto plazo. Pero los dividendos representan una parte muy significativa y mucho más estable de la prima de renta variable a largo plazo. Lo mismo sucede con las estrategias Conservative Equity de Robeco que, además de una reducción del riesgo, ofrecen elevados ingresos y rentabilidades atractivas.

  • Pim  van Vliet, PhD
    Pim
    van Vliet, PhD
    Head of Conservative Equities
  • Jan Sytze  Mosselaar
    Jan Sytze
    Mosselaar
    CFA, Director, Portfolio Manager
  • Maarten  Polfliet
    Maarten
    Polfliet
    Portfolio Manager

Lectura rápida

  • Los dividendos representan una parte significativa del rendimiento de las acciones
  • Los dividendos ayudan a reducir el riesgo y a mejorar la rentabilidad a largo plazo
  • La renta variable conservadora proporciona una reducción del riesgo y unos ingresos elevados

A veces, a la hora de considerar la rentabilidad de una acción, los inversores pasan por alto los dividendos, centrándose sólo en la evolución de su cotización. De hecho, desde una perspectiva a corto plazo, las fluctuaciones del precio de una acción son lo que más condiciona su rentabilidad. Las variaciones diarias de las cotizaciones a menudo son mayores que los dividendos que ofrecen las acciones correspondientes a lo largo de un año. Pero la perspectiva completa solamente puede captarse pensando a largo plazo: los dividendos también son muy importantes.

En realidad, durante el último siglo, más o menos la mitad de la rentabilidad producida por los mercados de renta variable ha sido generada por los dividendos, y la otra mitad por la evolución de las cotizaciones. En la Figura 1 se recoge una descomposición de la rentabilidad generada por el mercado estadounidense de renta variable, remontándonos hasta el año 1900. Durante este amplísimo periodo, las acciones han ofrecido una rentabilidad total del 9,5% al año, a saber, un 4,5% procedente de los dividendos y un 5,0% de los incrementos de precio.

Figura 1 | Descomposición de la rentabilidad ofrecida por el mercado estadounidense de renta variable desde 1900

Fuente: Shiller y Robeco

Analizando con más detenimiento la rentabilidad de las acciones, se observa que las que ofrecen una rentabilidad por dividendos superior a la media tienden a generar rendimientos más elevados y estables a lo largo del tiempo. El motivo de ello es que las empresas que distribuyen dividendos de esta envergadura tienden a ser negocios más maduros, con un enfoque de gestión más conservador. Invertir sistemáticamente en valores que ofrecen un dividendo elevado puede por tanto considerarse un modo eficaz de reducir la volatilidad, y al mismo tiempo potenciar la rentabilidad.

Bajo riesgo y elevados dividendos

El enfoque de Robeco Conservative Equities se compone de diversas estrategias de baja volatilidad activas. Se concentran sobre todo en reducir el riesgo, combinando el análisis estadístico de los factores de bajo riesgo con nuestros propios factores de riesgo de solvencia, que reflejan una perspectiva a más largo plazo. Desde su puesta en marcha en octubre de 2006, este enfoque nos ha ayudado a reducir la volatilidad un 27% en comparación con el índice MSCI World (10,4% frente a 14,3%).

Pero nuestra estrategia Conservative Equities también pretende ofrecer una rentabilidad superior. Para ello, incorporamos al modelo de selección de valores una serie de componentes personalizados de valoración/ingresos y momentum/actitud del mercado. El dividendo elevado es una característica interesante, puesto que a menudo suele ser signo de bajo riesgo y elevada rentabilidad. Por ello, nuestra estrategia Conservative Equities apuesta por una selección de empresas que ofrecen dividendos elevados y estables. Además, tenemos en cuenta las recompras de acciones propias, ya que algunas empresas prefieren recomprar acciones que pagar dividendos.

Además, si el momentum de precio de un valor es sólido, las revisiones de sus previsiones de beneficios son positivas y su momentum crediticio es fuerte, el riesgo de que los dividendos que ofrece vayan decreciendo a lo largo del tiempo es limitado. Tener en cuenta el momentum de precio nos permite evitar las "value traps" y reducir el riesgo.

Trayectoria probada

Además de ofrecer una reducción del riesgo del 27%, la estrategia Conservative Equities ha sabido registrar un patrón de rentabilidad más estable y atractivo desde octubre de 2006, cuando se puso en marcha, hasta el final de 2017. Ha logrado además una rentabilidad anualizada del 8,0%, en consonancia con el índice MSCI Momentum, cuando la generada por el MSCI World durante el mismo periodo ha sido del 5,6%.

La rentabilidad media por dividendos de esta estrategia a lo largo de este periodo ha sido del 3,9%, casi el doble del 2% registrado por el MSCI World. Esta rentabilidad por dividendos se equipara a la del índice MSCI High Dividend, que logró un 3,5%.

En conclusión, la estrategia Conservative Equities constituye una propuesta atractiva en comparación con los índices tradicionales ponderados según capitalización de mercado en tres facetas diferentes (véase la Figura 2): mayores dividendos (en línea con el índice MSCI High Dividend Yield), menor riesgo (en línea con el índice MSCI Minimum Volatility) y mayor rentabilidad (comparable a la del índice MSCI Momentum).

Figura 2 | Robeco frente a los índices MSCI Factor, 2006-2017

Fuente: MSCI y Robeco 1
1Fuente: Medición de rendimiento de Robeco. Datos mensuales desde la creación del fondo en octubre de 2006, sin descontar comisiones, según el valor liquidativo del fondo Robeco Institutional Conservative Equity. El fondo y los índices de referencia no incluyen cobertura frente al riesgo monetario desde el 30 de junio de 2012. Las cifras consignadas para los índices se basan en su rentabilidad neta, de manera que la rentabilidad por dividendos del MSCI High Dividend Yield es relativamente baja debido al efecto de las retenciones fiscales, que reducen sustancialmente el importe del dividendo reinvertido. En realidad, se aplican otros costes (tales como comisiones de gestión y demás gastos). Eso ejerce un efecto desfavorable sobre los rendimientos mostrados. Los resultados obtenidos en el pasado no garantizan rendimientos futuros. El valor de las inversiones puede fluctuar.