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Trump se retira del Acuerdo de París... ¿y ahora qué?

Trump se retira del Acuerdo de París... ¿y ahora qué?

06-06-2017 | Visión

La retirada de EE.UU. del Acuerdo de París reviste gran trascendencia, ya que este país es el segundo mayor productor mundial de gases de efecto invernadero, con un 15% de las emisiones totales. Sin embargo, en mi opinión —compartida por muchos—, esto parece un “ataque por la retaguardia” por parte de Trump.

  • Masja Zandbergen
    Masja
    Zandbergen
    Head of ESG integration
  • Cristina Cedillo Torres
    Cristina
    Cedillo Torres
    Engagement Specialist

Otros países y regiones, como China y Europa, asumirán el liderazgo de la lucha contra el cambio climático, y muchos estados y ciudades estadounidenses seguirán apoyando la transición hacia las energías limpias. Los compromisos a largo plazo de parte de gobiernos y empresas contribuyen a reducir la incertidumbre (y por ende, el riesgo), por lo que los inversores están instándoles a actuar. Robeco ha sido uno de los firmantes de una carta reciente en la que se conmina a todos los países del G7 y el G20 que se mantengan fieles a sus compromisos adquiridos a través del Acuerdo de París. Como inversores, también hemos mantenido dilatadas conversaciones con empresas que generan importantes emisiones de carbono, para conocer en profundidad sus estrategias en materia climática. De este modo, obtenemos información muy decisiva sobre estas empresas en términos de riesgos y oportunidades, y les prestamos nuestro apoyo como accionistas para ayudarles en su transición. Y vamos a seguir haciéndolo.

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¿A qué se comprometió EE.UU. cuando firmó el Acuerdo de París?

En la XXI Conferencia de las Partes (COP21) de Naciones Unidas, celebrada en París en 2015, los líderes mundiales se comprometieron a limitar el calentamiento global a 1,5 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales. Las naciones que ratificaron el acuerdo se comprometieron a adoptar medidas encaminadas a alcanzar sus objetivos de reducción, las llamadas contribuciones determinadas a nivel nacional (Nationally Determined Contributions o “NDC”).

El 3 de septiembre de 2016, bajo la presidencia de Obama, Estados Unidos ratificó el Acuerdo de París. EE.UU. se comprometía así a reducir para 2025 sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 26-28% respecto de sus niveles de 2005, entre otras, con medidas de utilización del suelo, cambio de utilización del suelo y silvicultura (LULUCF), conforme a las mediciones de www.ClimateActionTracker.org. Las NDC pueden ajustarse, pero la idea principal es que sólo se modifiquen a mejor.

¿Es posible anularlas?

No parece fácil que EE.UU. abandone sus compromisos, al menos, rápidamente, ya que oficialmente se necesitan tres años para hacerlo. Una forma más rápida sería salirse del Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC). Sin embargo, para ello haría falta la aprobación del Senado, y la medida tendría repercusiones de mayor alcance, ya que Estados Unidos abandonaría por completo todo el programa de la ONU sobre el cambio climático. No es muy probable que se adopte esta vía.

¿Qué efectos tendrá?

Las actuales políticas estadounidenses, como el Plan de Energía Limpia, reducirían las emisiones, en 2025, a un 10% por debajo de los niveles de 2005. La aplicación completa del Plan de Acción Climática del gobierno de Obama ayudaría a alcanzar los objetivos de reducción establecidos (véase el gráfico). Pero, ahora, la previsión es que las políticas medioambientales de Trump hagan que las emisiones estadounidenses se mantengan constantes, en lugar de seguir disminuyendo. Esto es muy significativo a escala global.

Otro posible efecto de la salida de EE.UU. es que la ausencia de una regulación que incentive la reducción de emisiones de carbono podría ralentizar el desarrollo tecnológico del país. Estados Unidos podría perder su impulso innovador.

Por otro lado, la cuestión presenta una vertiente económica, puesto que EE.UU. está aportando mucho: en 2015, 2.600 millones de USD para apoyar a los mercados en vías de desarrollo, por medio de iniciativas como el Fondo contra el Cambio Climático (Green Climate Fund o “GCF”), y prácticamente la cuarta parte del presupuesto del UNFCCC, además de los 3.100 millones de USD que ha aportado al Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (Intergovernmental Panel on Climate Change o “IPCC”). En el Acuerdo de París, los países más ricos se comprometieron a aportar colectivamente 100.000 millones de USD al año para ayudar a los países más pobres a combatir el cambio climático. Estados Unidos habría representado un papel fundamental en ello, por lo que ahora otros países tendrán que intensificar sus esfuerzos.

El punto de vista del inversor

Las políticas de los gobiernos pueden afectar muy notablemente, tanto positiva como negativamente, al tejido empresarial y al mundo de la inversión. El entorno de la inversión se ve afectado por el grado en que los gobiernos manifiestan sus compromisos a largo plazo para apoyar o incentivar la adopción, por parte de sus industrias nacionales, de medidas para reducir las emisiones de carbono y desarrollar nuevas tecnologías más ecológicas. Los inversores necesitan saber en qué invertir —y qué evitar— durante las próximas décadas en relación con la gestión del cambio climático. Hablamos de aspectos tan diversos como los proyectos multimillonarios de desarrollo de energías renovables, o el cambio de modelo de negocio en sectores tradicionales como el de la automoción, los servicios de suministro público o la energía.

Robeco considera que los compromisos nacionales adquiridos por medio del Acuerdo de París constituyen un factor decisivo en la transición hacia un mundo con menos emisiones de carbono y, por este motivo, ha sido uno de los firmantes de una carta en la que se conmina a las naciones del G7 y el G20 a mantener dichos compromisos. En esta carta, se les pide que adopten los marcos de información financiera más relevantes a estos efectos, como las recomendaciones del Grupo de Trabajo del Consejo de Estabilidad Financiera sobre Divulgación de Información Financiera relacionada con el Clima (Task Force on Climate-related Financial Disclosure, “TCFD”). La mejora de la transparencia sobre el modo en que las empresas dan cabida a los riesgos y oportunidades de índole climática en sus estrategias y decisiones de inversión resulta esencial para que los inversores puedan tomar decisiones mejor fundamentadas y, sobre todo, sean capaces de identificar a las entidades más aventajadas y más rezagadas en este proceso de disminución de las emisiones de carbono.

Otro hecho que resulta muy llamativo es que el día antes de que el Presidente Trump anunciara su decisión de retirarse del Acuerdo de París la mayoría de los accionistas de Exxon aprobó un acuerdo en junta anunciando su compromiso con la reducción del calentamiento global por debajo de los 2ºC. La propuesta de acuerdo recibió el apoyo de muchos accionistas institucionales, incluidos fondos de pensiones públicos y grandes gestoras patrimoniales, gracias a lo cual fue aprobada con más del 50% necesario.

¿Y ahora qué?

El cambio climático no es el único motivo por el que se apoya a las energías alternativas. Las condiciones de vida y la calidad del aire también son factores importantes, al igual que el hecho de que algún día se agotarán los combustibles fósiles. Incluso los más escépticos con el cambio climático admiten estos argumentos, lo que ha llevado a una proliferación de las fuentes de generación de energía limpia.

Fuente: Bloomberg New Energy Finance

Así pues, aunque la retirada de EE.UU. del Acuerdo de París es muy significativa, los países que representan el 85% restante están siguiendo el plan, por lo que las perspectivas siguen pareciéndome positivas. Considero que el futuro ya está aquí, y resulta más limpio que el pasado. Los inversores deben prepararse para ello.

Este artículo corresponde a nuestra columna mensual sobre inversión sostenible, a cargo de nuestra responsable de integración ASG, Masja Zandbergen, que en esta edición colabora con Cristina Cedillo Torres, analista de implicación empresarial del equipo de titularidad activa de Robeco.