Estos resultados ponen de relieve el valor añadido que conlleva refinar las métricas tradicionales para que reflejen con mayor precisión la rentabilidad económica. Aunque el ROIC estándar es un buen indicador de la calidad financiera, mejorar su definición combinando información de análisis cuantitativo y por fundamentales ofrece resultados muy superiores. Además, la combinación de una métrica de rentabilidad tan eficaz con señales de valoración (y, potencialmente, también de momentum) garantiza no solo la identificación de compañías excelentes, sino también que se pague un precio razonable por ellas.
Notas al pie
1 En los libros de texto sobre finanzas, el ROIC se define mediante esta fórmula:
ROIC = (Beneficio Neto por Operaciones Después de Impuestos (NOPAT))/(Capital Invertido (CI) )
En ella, el Beneficio Neto por Operaciones Después de Impuestos (NOPAT) se define como los beneficios que obtiene una empresa una vez que se han deducido los impuestos, pero antes de que se hayan aplicado los gastos por intereses, para separarlos de su estructura de financiación. El denominador es el Capital Invertido; es decir, la cantidad total de capital que una compañía ha invertido en sus operaciones comerciales.
2 Kyosev, G., Hanauer, M. X., Huij, J. y Lansdorp, S., mayo de 2020, «Does earnings growth drive the quality premium?,» Journal of Banking and Finance.
3 En la definición de ROIC genérico, utilizamos el término «rentabilidad del capital invertido» (elemento 08376) de Worldscope Fundamentals, de LSEG.