Tras una campaña electoral muy reñida, Trump se ha impuesto a Kamala Harris y se ha convertido en el próximo presidente de EE.UU. El Partido Republicano también se ha hecho con el control del Senado estadounidense, aunque aún no se ha anunciado el veredicto final sobre quién controlará la Cámara de Representantes.
Los mercados de renta variable registraron una subida tras la victoria de Trump ante su promesa de bajar los impuestos a las empresas, puesto que esto se traducirá en un aumento de sus beneficios y, por tanto, del valor de sus acciones. Por su parte, el S&P 500 alcanzó un nuevo máximo histórico. Sin embargo, las TIRes de los bonos aumentaron a consecuencia de las rebajas fiscales anunciadas para empresas y personas físicas, que podrían incrementar la deuda nacional estadounidense en 7 billones de USD. Por tanto, tendría que emitirse una gran cantidad deuda pública para financiarla.
«Aunque la victoria de Trump no tendría por qué inquietar a los mercados, el hecho de que venciera a Harris en los siete "swing states" y, además, obtuviera la mayoría del voto popular es bastante significativo», afirma Lauren Mariano, gestora de carteras del equipo Global Macro de Robeco.
«Al ganar el voto popular, algo que los mercados no descontaban previamente a las elecciones, Trump también se convertirá en el primer presidente republicano en ganar tanto las elecciones como el voto popular desde la victoria de George W. Bush en 2004.»
«Aunque es posible que la composición final de la Cámara no se revele hasta dentro de varios días, los mercados se han inclinado aún más por el "Trump trade" en varias clases de activos, ya que parece cada vez más probable que asuma el cargo con el control unificado del Congreso.»