spanjees
Los criterios ASG a menudo se aplican incorrectamente en las carteras

Los criterios ASG a menudo se aplican incorrectamente en las carteras

05-10-2017 | Visión

Los principios de sostenibilidad frecuentemente se aplican de manera incorrecta en las carteras, a causa de su concentración en determinados factores, explica el especialista cuantitativo Ruben Feldman.

  • Ruben Gabriel Feldman
    Ruben Gabriel
    Feldman
    Senior Quantitative Analyst at RobecoSAM

Lectura rápida

  • Los parámetros ASG simples generan una inclinación hacia los valores de gran capitalización 
  • Atender solamente a los ASG hace que la situación pierda contexto 
  • Su aplicación en las carteras precisa de un enfoque más amplio
Conozca las perspectivas más recientes sobre sostenibilidad
Conozca las perspectivas más recientes sobre sostenibilidad
Suscríbase

El auge del Factor Investing ha hecho que muchos inversores se centren en los valores que presentan baja volatilidad, value, momentum, calidad o envergadura. En paralelo, la gran popularidad de la inversión sostenible ha hecho que muchos inversores busquen a la vez empresas con sólidas credenciales en materia ambiental, social y de gobierno corporativo (ASG). Por ello, muchos inversores se preguntan ahora si los aspectos ASG deberían pasar a considerarse un factor como tal.

Sin embargo, la experiencia ha demostrado que ciertos factores, tales como envergadura o calidad, presentan una orientación ASG más natural que otros, según indica Feldman, analista cuantitativo sénior de RobecoSAM. Y, aunque se trata de consideraciones importantes, los aspectos ASG no representan enteramente la trayectoria de éxito de una empresa, como explicó en el reciente congreso Responsible Investor, en Londres.

Fuera de contexto

“Los factores ASG a menudo se adoptan erróneamente en el sector de la inversión”, afirma. “Cuando se clasifica a las empresas únicamente conforme a criterios ASG, sacándolos de contexto y sin tener en cuenta nada más, normalmente se termina adoptando una excesiva concentración en ciertos ámbitos.”

“Por ejemplo, la primera generación de índices ASG, creados hace más de 15 años, cuando los datos que existían eran demasiado limitados como para identificar las concentraciones excesivas en ASG, utilizaban puntuaciones para clasificar a las empresas directamente en función de su sostenibilidad. Así, se generaba una sobreponderación muy importante en Suiza, por ejemplo. En consecuencia, la mayor parte de la rentabilidad no podía atribuirse a los aspectos ASG, sino a la marcha de la economía suiza en general, a la fortaleza del franco suizo frente al dólar, y demás.”

“De igual modo, el índice presenta una marcada orientación europea, y un notable sesgo hacia las empresas de gran capitalización, ya que éstas suelen ser capaces de presentar mejor su información, y eso hace que podamos encontrar estos datos de manera más fácil. Todo ello hace que uno termine invirtiendo en una combinación aleatoria de factores exógenos, que poco tienen que ver con los ASG y que pueden ser buenos o malos, u ofrecer resultados positivos o negativos.”

Concentraciones Smart Beta

Por su parte, los factores “Smart Beta” también generan sus propias concentraciones, como pasa a explicar. “Si invertimos en una cartera ASG adoptaremos una importante concentración en los factores que más positivamente se correlacionan con factores ASG, como es el caso de envergadura y calidad. Si una empresa tiene menos problemas, obviamente el factor calidad repercute en que la entidad sea más sostenible.”

“Pero, al tener tanta calidad o envergadura en nuestra cartera, realmente no estaremos manteniendo una exposición a los ASG, sino a estos dos factores. Según los estudios que hemos realizado, los criterios ASG a veces se traducen en una exposición de riesgo del 20% al factor envergadura, una proporción enormemente significativa. Si el factor de envergadura va bien, los ASG van bien, y viceversa.”

“Los factores ASG pueden basarse en el uso de reglas, pero no pueden limitarse al mero procesamiento de datos. En algún punto del proceso tiene que haber alguien que valore si el sistema de gobierno corporativo de una empresa es bueno o malo, y en qué aspectos. No es tan fácil como asignar exposición al factor value, para lo cual podemos utilizar la ratio precio/valor contable, o parámetros similares.”

“Por otra parte, existe gran diversidad de temas. El gobierno corporativo, por ejemplo, reviste más importancia en ciertos sectores; los aspectos de seguridad e higiene siempre serán más decisivos para una empresa de materiales que para una entidad financiera, por ejemplo. Hay que dar cabida a ciertas cosas. Así que podemos basarnos en reglas, pero sigue existiendo la necesidad de contar con especialistas que realicen un estudio de sostenibilidad.”

Permite recortar riesgos

Entonces, ¿es algo que merece la pena? “Yo creo que la integración de factores ASG puede resultar muy beneficiosa, aunque éstos no presenten la misma base académica que otros factores”, afirma. “No cuenta con las mismas bases porque no es algo fácil de interpretar; los datos ASG no son sencillos. Los índices normalmente tienen en cuenta solamente las puntuaciones generales de ASG, que presentan enormes inclinaciones.”

“Una vez se extrae la señal ASG pura, dejando a un lado cualquier sesgo indeseado, se obtiene una fuente de riesgo realmente independiente, totalmente desligada de las demás fuentes de riesgo, de manera que, al integrarla en nuestra cartera, conseguiremos que el riesgo idiosincrásico (no atribuido) de la misma se reduzca. Así, podemos explicar una parte mayor del riesgo de nuestra cartera por medio de un factor adicional y, puesto que este factor efectivamente ofrece rendimientos positivos a largo plazo, la rentabilidad general de la cartera será mejor a largo plazo.”

Los estudios realizados por RobecoSAM demuestran que los criterios ASG, entendidos como un factor, pueden proporcionar un factor de riesgo adicional, independiente de los que habitualmente se utilizan en los modelos, con una capacidad explicativa notable y una ratio de información positiva. Consiguientemente, si lo incorporamos a un modelo, podremos sacar partido de una información que de otro modo no conoceríamos, y que facilita la creación y el control de carteras con una mejor rentabilidad ajustada al riesgo.

“Así pues, si se calcula y se integra correctamente, puede beneficiar realmente a nuestra cartera”, concluye Feldman. “La información es clave, pero utilizarla adecuadamente es todavía más importante.”