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SI Opener: El gestor de fondos 2.0 necesita saber más cosas, además de maximizar el alfa

SI Opener: El gestor de fondos 2.0 necesita saber más cosas, además de maximizar el alfa

26-04-2021 | SI Opener
Para triunfar en el mundo de la gestión, los gestores de fondos necesitan reinventarse continuamente. En el pasado, han tenido que lidiar con la globalización y la generalización de las técnicas cuantitativas, y ahora con el uso del Big Data y el aprendizaje automático. La evolución de la inversión sostenible exige que el gestor del futuro deba adaptarse de nuevo y, en especial, que pase de integrar aspectos ASG sustanciales a pensar en las repercusiones (negativas) de las inversiones sobre el medio ambiente y la sociedad. Esto precisa de un cambio de mentalidad por parte de los gestores actuales. Para estar preparados para el futuro, no solo tienen que saber maximizar el alfa. Esto está haciendo que la labor de los gestores resulte todavía más compleja y desafiante de lo que ya es de por sí.
  • Masja Zandbergen - Albers
    Masja
    Zandbergen - Albers
    Head of sustainability Integration
  • Victor  Verberk
    Victor
    Verberk
    CIO Fixed Income and Sustainability

Lectura rápida

  • Los gestores de fondos necesitan entender de sostenibilidad además de alfa
  • La diversidad y la transversalidad de las capacidades están cobrando mayor importancia
  • Los presupuestos de carbono y la valoración de las repercusiones externas ya forman parte del trabajo

Las capacidades del futuro

Según una encuesta de la CFA titulada “El profesional de la inversión del futuro”, los líderes del sector de la inversión consideran las “aptitudes en forma de T” la categoría de competencias más importante de cara al futuro. Alrededor del 49% de los encuestados las sitúan en el primer puesto, seguidas de las capacidades de liderazgo (21%), las habilidades sociales (16%) y las competencias técnicas (14%)1. Las personas en forma de T son expertos en la materia, se adaptan a entornos cambiantes y pueden trabajar en distintas disciplinas. Combinan el conocimiento profundo de un campo concreto con una comprensión más amplia de otras partes del ecosistema, y cuentan con las competencias necesarias para conectar ambos.

Podría decirse que la mayoría de los profesionales de la inversión tienen, de hecho, aptitudes en forma de T, ya que son expertos en analizar empresas, pero siempre muestran curiosidad e interés por el mundo que les rodea. Sin embargo, la transversalidad entre disciplinas resulta menos natural para los gestores de fondos. Para mantenerse al día en el frente de la sostenibilidad, los gestores tienen que leer lo que publican los expertos en clima y derechos humanos. La capacidad de utilizar el Big Data y el aprendizaje automático para explotar los sesgos conductuales es otra habilidad que el futuro gestor de fondos debe tener.

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De “personas en forma de T” a “equipos en forma de T”

Esta es también la razón por la que consideramos que los consultores y clientes de los gestores patrimoniales se fijan más en el tema de la diversidad. El sector de la inversión ya ha pasado del modelo de gestor estrella al de equipo de inversión. Sin embargo, hoy día los equipos de inversión están compuestos en su mayoría por personas con orígenes relativamente similares y, lo que es más importante, están formados fundamentalmente para ser expertos en la misma materia. Apenas hay ningún profesional de la inversión que no tenga la acreditación CFA u otra similar. Pero hay un número muy limitado de científicos climáticos o psicólogos que se centran, por ejemplo, en la ética empresarial.

En el campo de la IA y el Big Data, actualmente es bastante común que los equipos de inversión incluyan a científicos de datos2, lo que hace que el equipo tenga más forma de T. Además, las dos tendencias pueden complementarse entre sí: por ejemplo, para compensar la ausencia de datos ASG, en Robeco contamos con dos científicos de datos climáticos. Por supuesto, todos estos profesionales también tienen que entender de finanzas. Para el gestor de fondos, esto supone que debe gestionar un equipo con diferentes especialistas y perfiles, para tomar decisiones de inversión mejor fundamentadas.

De la integración ASG al impacto

Cuando Robeco inició el proceso de iintegración ASG en sus inversiones, hace unos 10 años, los gestores tuvieron que familiarizarse con esta temática. Tuvieron que empezar a considerar de qué formas ciertos aspectos como el cambio climático, el aumento de los costes de la atención sanitaria, el empleo de mano de obra infantil en las cadenas de suministro o la creciente montaña de plásticos de un solo uso afectaban a la capacidad de las empresas para generar valor a largo plazo. Y cómo estas tendencias están cambiando los mercados, afectando al valor de las marcas o, si no se gestionan, aumentando el riesgo, sencillamente.

Centrarse en las cuestiones ASG con relevancia financiera fue un buen punto de partida, ya que se aproximaba a lo que los administradores de fondos estaban acostumbrados a tratar, y no ejercía ningún efecto sobre su universo de inversión. Esto deja mucho espacio para generar alfa siguiendo la consabida ley fundamental de la gestión activa. Sin embargo, 10 años después, vemos que nuestros clientes, los reguladores y la sociedad están avanzando hacia otros enfoques, fijándose más en el impacto real (negativo) que tienen nuestras inversiones. Esto añade otra dimensión al análisis de las empresas y a la construcción de las carteras: rentabilidad, riesgo e impacto ambiental y social.

Cómo no convertirse en dinosaurio

Así pues, vemos al gestor de fondos 2.0 como un profesional que puede tener en cuenta tanto los presupuestos de carbono como el tracking error o el alfa. Alguien que entiende que, a medida que pase el tiempo, la descarbonización será un hecho, y que hay que valorar las externalidades negativas (como la generación de desechos o emisiones de carbono). Porque los responsables políticos van a presionar para que se tengan en cuenta estas externalidades, y los activos bloqueados van a ser un auténtico campo de minas en los próximos años.

El gestor de fondos 2.0 entiende que generar un impacto en el mundo real a través de nuestras inversiones resulta igual de importante, al menos en algunos productos, para generar alfa. Tener en cuenta el impacto sobre el mundo real es el futuro.

Combinar estos esfuerzos es todo un nuevo reto. Quien no se adapte, se extinguirá. descarbonización

1 CFA Institute, Investment professional of the future, mayo 2019
2 https://www.robeco.com/en/insights/2019/08/applying-big-data-to-investment-processes.html

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