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Analizar la sensibilidad de las carteras a las alteraciones

Analizar la sensibilidad de las carteras a las alteraciones

21-01-2016 | Perspectiva anual

La revolución digital va a cambiar por completo las relaciones entre factores macroeconómicos como la producción, el consumo, la mano de obra y la inflación. Lukas Daalder describe sus posibles efectos para los inversores. “El efecto alterador de la digitalización hace más evidentes las ventajas de la inversión activa en renta variable.”

  • Lukas Daalder
    Lukas
    Daalder
    Former CIO Robeco Investment Solutions. Daalder left Robeco in July 2018.

Lectura rápida:

  • La otra cara del abaratamiento de los productos y el aumento de la eficiencia es la pérdida de empleo y la desaceleración del crecimiento económico
  • La competencia digital puede surgir donde menos se espera
  • Cada vez será más complicado para los fondos de pensiones poder predecir la variación de las poblaciones de partícipes

“Si en el siglo XVIII hubiéramos preguntado a la gente cómo creían que iba a afectar la invención de la máquina de vapor al conjunto de la sociedad, nadie habría tenido ni idea. Las repercusiones de los inventos más importantes no se observan con claridad hasta pasados unos años. Lo mismo sucede con la revolución digital que estamos viviendo actualmente. Ya está teniendo un efecto muy notable sobre la economía, pero todavía no sabemos hasta dónde puede llegar." Según Lukas Daalder, Director de Inversión de Robeco Investment Solutions, no hay duda sobre el impacto que tiene la digitalización de la economía real. Un buen ejemplo es la conocida cadena de tiendas que se ha declarado en quiebra el mes pasado, cuyos establecimientos están desapareciendo ya de nuestras calles. Pero no podemos saber con seguridad en qué punto de esta tendencia nos encontramos actualmente.

Resulta evidente que la revolución tecnológica y, en este caso, la digitalización, está cambiando la relación entre la oferta y la demanda. Daalder pone como ejemplo el sector de la música al referirse a los efectos económicos de la digitalización. Ahora que la música se distribuye como archivos digitales en lugar de vinilos, casetes o CD´s, los costes de producción, reproducción, distribución y venta son solamente una fracción de lo que eran cuando la música se encontraba en estos soportes. Los costes marginales son casi cero, lo que hace que los beneficios y la facturación en estos segmentos se vean sometidos a una presión considerable. "El cambio siempre existe. El aumento de la eficiencia en la producción y la disminución de los costes no constituyen un fenómeno novedoso. Pero en determinados sectores e industrias nos estamos acercando a niveles próximos a cero, que jamás habíamos visto”, anuncia Daalder. “Esto también queda patente en la difusión de las noticias. Para los sectores que pueden digitalizarse directamente, sus efectos son enormes. Pero existen también muchos sectores que no pueden hacerlo, como los de alimentación o automoción.”

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El hombre contra la máquina

La reducción de costes derivada de la digitalización resulta positiva para los consumidores, que pueden obtener productos y servicios mucho más baratos. Pero también tiene otra cara, la de la reducción de las cifras de contratación y la ralentización del crecimiento que, en último término, se traducen en una pérdida de puestos de trabajo. La digitalización también pone de manifiesto la competencia entre el hombre y la máquina. El hombre sale perdiendo en las situaciones en que las máquinas pueden hacer el mismo trabajo de forma más barata y rápida. La posible destrucción de empleo derivada de este fenómeno es algo que preocupa a Daalder. “Los trabajos mejor y peor remunerados se mantendrán, ya que siempre habrá labores que una máquina no pueda realizar, y son personas las que tienen que crear los programas y construir los robots, pero mi predicción es que los puestos del segmento laboral intermedio van a desaparecer. Esta pérdida de empleo dará lugar a una merma del poder adquisitivo y, posiblemente, a desigualdades sociales. ¿Qué van a hacer todas estas personas sin empleo?"

Fuerzas agitadoras y revolucionarias

La digitalización incentiva la competencia en sectores tradicionales del modo menos esperado. Uber está aplastando a la competencia en el segmento del taxi, Airbnb es el recién llegado al sector hotelero, mientras que Google y Tesla no tienen nada que ver con el sector tradicional de la automoción puesto que están trabajando en un vehículo eléctrico sin conductor. También en este aspecto Daalder observa claras ventajas y desventajas en la digitalización. Más competencia implica más libertad de elección, pero priva de crecimiento a los accionistas. “Las nuevas empresas son ligeras y ágiles. A menudo cuentan con plantillas muy inferiores a las de sus competidoras más consolidadas", concluye el estratega. “Uber no posee ningún taxi en realidad, y Airbnb tampoco tiene hoteles.”

La digitalización es la responsable del surgimiento de una economía de lo compartido. La gente comparte coche (SnappCar), casa (Airbnb) e incluso herramientas (Peerby) a través de Internet. El aspecto positivo es que pueden obtener ingresos a partir de las cosas que poseen, por lo que el crecimiento del índice de uso de las mismas supone un incremento de su eficiencia. Pero, en último término, esto conlleva una disminución de la demanda de productos, que a su vez puede desembocar en una deceleración del crecimiento.

Daalder enumera una serie de tendencias potencialmente revolucionarias que podrían hacer temblar los cimientos de nuestro modelo económico: los vehículos sin conductor, la impresión en 3D, la energía solar, los medicamentos personalizados según el ADN y la cadena de bloques o "blockchain", la tecnología que está detrás de la moneda digital Bitcoin. “Las impresoras 3D hacen posible crear físicamente una pieza en cualquier lugar y momento. Una cadena de bloques es una base de datos de operaciones financieras que elimina la necesidad de recurrir a intermediarios, como bancos y corredores. Es complicado hacerse una idea de la repercusión que pueden tener los vehículos eléctricos sin conductor. Podríamos estar hablando desde la pérdida de puestos de trabajo para conductores de camiones, autobuses y taxis hasta el establecimiento de infraestructuras totalmente distintas a las actuales, en las que las calles de las ciudades tuvieran cada vez menos calles, y más estrechas, o incluso de la desaparición de prácticamente todo el mercado de productos procedentes del petróleo. Además, ¿Acaso las actuales empresas del sector automovilístico no lanzarían también sus propios vehículos sin conductor, al igual que Google, Tesla y Apple?"

"Los inversores activos pueden posicionarse para aprovechar las perturbaciones mucho más rápido que los inversores que se atienen a los índices"

Implicaciones para los inversores a largo plazo

¿Cómo pueden lidiar los inversores con la tendencia a la digitalización y las alteraciones que genera? Según Daalder, los cambios tecnológicos van a dar lugar a nuevos procesos de producción y consumo. “No sabemos cómo o cuándo, pero las cosas suceden muy rápido. Los inversores deben estar preparados para las agitaciones y asegurarse de que sus políticas de inversión puedan adaptarse a estos cambios." Daalder ha observado que los grandes inversores, como los fondos de pensiones, están preocupados por este fenómeno; y a él también le preocupa.

“Cada vez resulta más complicado para los fondos de pensiones poder predecir la variación de sus poblaciones de partícipes a lo largo del tiempo. Un flujo constante de entrada de capital de pensiones puede transformarse rápidamente en un flujo de salida, debido a la aparición de nuevas empresas o sectores. Si un fondo invierte una parte importante de su capital en una categoría de activos con poca liquidez, que no pueda vender rápidamente, probablemente tenga problemas."

Pero también cabe esperar consecuencias muy importantes para los rendimientos de las inversiones, a una escala mayor. Daalder pone como ejemplo la representación que tenían los distintos sectores en los mercados de renta variable de Estados Unidos y Gran Bretaña en el año 1900. La mitad (en Reino Unido) y casi tres cuartas partes (en EE.UU.) eran empresas ferroviarias. “Quien invirtiera en el índice general, tendría la mayor parte de sus posiciones en empresas del sector ferroviario, lo que habría ejercido un efecto muy notable sobre el rendimiento de sus inversiones, puesto que ninguna de esas empresas logró sobrevivir. Es cierto que quien tuviera inversiones en el índice general desde 1900 habría obtenido una rentabilidad atractiva , pero nada comparable a la que habría logrado si hubiera invertido menos, o nada, en el sector ferroviario. Lo mismo sucede hoy en día: si no invertimos en empresas amenazadas por estas perturbaciones que hemos descrito, podremos minimizar las pérdidas en una parte de nuestra cartera."

En lo que respecta al mercado de renta fija, la conclusión es mucho menos obvia. La disminución del crecimiento económico y la pérdida de empleo pueden ocasionar un deterioro de las finanzas públicas. Por ejemplo, una merma de los ingresos fiscales y un aumento de los pagos de prestaciones. Por otra parte, el efecto de la digitalización también podría dar lugar a una inflación estructuralmente baja, lo que en general resulta positivo para los bonos. En este ámbito hay otros factores, como el envejecimiento de la población o las políticas monetarias, que representan un papel igualmente importante, lo que hace más complicado poder predecir con exactitud la dirección que tomarán los índices del mercado de capitales.

Daalder considera que los efectos agitadores de la digitalización justifican aún más la adopción de una política de inversión activa. “Los índices están repletos de ganadores del pasado, pero no incluyen a los del futuro. Hay un retardo entre la reacción a una alteración en un sector concreto y su asimilación en el índice. Por ello, los inversores activos pueden reaccionar a estos cambios mucho más rápidamente."

No somos pesimistas ni catastrofistas

La digitalización tiene sus pros y contras, pero Daalder no quiere ser agorero: “Robeco cree en la fuerza del ingenio humano, y espera que la productividad aumente y el crecimiento continúe. Por lo que la digitalización dará lugar también a la aparición de nuevos sectores que generarán empleo."

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